<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Revista Yoga Yoghismo &#187; Experiencia</title>
	<atom:link href="http://www.revistayogayoghismo.com/tag/experiencia/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.revistayogayoghismo.com</link>
	<description>Simplemente otro blog con WordPress</description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 Apr 2010 17:01:59 +0000</lastBuildDate>
	
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Despierte a su Ser Verdadero</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/despierte-ser-verdadero-chopra</link>
		<comments>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/despierte-ser-verdadero-chopra#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Apr 2010 16:44:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Dirección</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistayogayoghismo.com/?p=314</guid>
		<description><![CDATA[Por Deepak Chopra, M.D.
La vida es un cuento el cual vamos entretejiendo con los pensamientos, los sentimientos y las emociones que experimentamos en cada momento. Sin embargo, vivimos la mayor parte de nuestras vidas entre  los recuerdos de nuestro pasado y las expectativas del futuro. Es raro que vivamos en la pureza del momento [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-317" title="deepak" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/04/deepak.gif" alt="" width="150" height="149" />Por Deepak Chopra, M.D.</p>
<p>La vida es un cuento el cual vamos entretejiendo con los pensamientos, los sentimientos y las emociones que experimentamos en cada momento. Sin embargo, vivimos la mayor parte de nuestras vidas entre  los recuerdos de nuestro pasado y las expectativas del futuro. Es raro que vivamos en la pureza del momento presente. Todos esos recuerdos pasados y expectativas futuras a los cuales nos aferramos en el transcurso de nuestra vida es lo que nos causa el estrés que sentimos dÍa a día. Por cierto, la persona promedio es un manojo de reflejos y nervios acondicionados, constantemente activados por situaciones y circunstancias.</p>
<p>Por lo general las circunstancias son sencillamente las altas y bajas del vivir cada día. Pero hay veces en nuestras vidas cuando las presiones, el estrés, las decepciones y ansiedades pueden ser aplastantes.</p>
<p>Según tejemos nuestras vidas, algunas personas se encuentran en relaciones que se han convertido tóxicas, o que terminan inesperadamente. En otros casos, carreras profesionales de toda una vida dejan de satisfacer, o ya bien terminan. Y hasta existen temporadas en nuestra vida cuando los desbalances en nuestra salud y bienestar comienzan a manifestarse como estados de mal-estar. Muchas veces nos definimos de acuerdo al papel o rol que jugamos en una relación o un trabajo en particular. Por ejemplo, “Soy madre,” “Soy una esposa,” “Soy gerente,” “Soy un vicepresidente.” Cuando estos roles y aspectos, con los cuales nos hemos identificado por tanto tiempo, y los cuales nos han brindado auto estima, dejan de satisfacernos, podemos sentir pérdida, vacío o confusión.</p>
<p>No importa cuanto nos hayamos perdido en las historias que nos cuenta nuestro ego, siempre existe una manera de regresar a nuestro Ser Verdadero. En realidad, nunca podemos verdaderamente perder nuestra conexión con nuestro Ser ya que su naturaleza esencial es la consciencia pura. El Ser Verdadero existe fuera de los límites del tiempo y del espacio, no tiene principio ni fin, y es, por lo tanto,  inmortal.</p>
<p>Cada uno de nosotros existe como una onda en el campo de inteligencia cósmica el cual lo origina todo en el universo – nuestros cuerpos, las estrellas, las galaxias, y todo lo demás. Como somos parte de este campo subyacente de inteligencia, somos también el origen de toda la realidad. A cada momento, estamos co-creando nuestro mundo con Dios, el universo o el Espíritu.</p>
<p>Tanto las tradiciones de sabiduría antigua como la ciencia moderna nos dicen que nuestros cuerpos, mentes y el mundo físico son proyecciones de nuestra consciencia. Solo la consciencia es real; todo lo demás es proyección. Las Escrituras Védicas antiguas dicen, “Usted no está en el mundo; el mundo está en usted.” Es solamente el velo de la ilusión – conocido como <em>maya</em> en la tradición antigua de yoga – que nos impide ver que todo es consciencia pura. Cuando penetramos ese velo, descubrimos el espíritu en todo y tenemos acceso al potencial creativo ilimitado.</p>
<p><strong>Prácticas para Ayudarle a Despertar</strong></p>
<p>La intuición, la atención, la imaginación, la intención, la inspiración, la creatividad – estas son la materia prima de la consciencia. Con ellas podemos moldear nuestra realidad personal y también moldear nuestra realidad colectiva. Los siguientes principios universales le ayudarán a estar más consciente de cómo usted crea su realidad, y le impulsarán a transformar o soltar todo aquello que ya no le está sirviendo bien.  Elija un principio sobre el cual enfocarse cada día y comprométase a aplicarlo en su vida.</p>
<p><strong>Mi ser verdadero es la consciencia pura sin límite.</strong></p>
<p>Recordaré que los pensamientos van y vienen, pero el centro de la consciencia es constante.  Hoy experimentaré mi ser como libre de limitaciones. Dejaré tiempo libre para estar presente en silencio conmigo mismo/a. Experimentaré mi ser como el amor, como una luz que fluye desde mi corazón y abarca todo en el universo, tan lejos como mi imaginación permita.</p>
<p><strong>Los eventos en mi vida reflejan quien yo soy.</strong></p>
<p>Escogeré una cosa que suceda hoy y veré cómo es reflejo de mí mismo/a.  Si siento rabia hacia alguien, me preguntaré si lo que me molesta en esa persona actualmente existe dentro de mi. Si una conversación capta mi interés, tomaré esas palabras como un mensaje personal. Observaré el mundo dentro de mi.</p>
<p><strong>Las personas en mi vida reflejan aspectos míos.</strong></p>
<p>Hoy miraré a mis amigos, familia y a todas las personas a quienes encuentre como una foto común de mi mismo/a. Cada persona refleja una cualidad que quiero tener o que quiero rechazar. Yo aprendo el máximo de aquellos a quienes amo intensamente y de aquellos quienes me disgustan intensamente.</p>
<p><strong>Todo aquello en lo cual enfoco mi atención, crece.</strong></p>
<p>Me daré cuenta de la manera como utilizo mi atención. Mantendré una lista de mis actividades para ver cuanto tiempo paso viendo televisión, en el Internet, en pasatiempos, chismes, trabajo que me gusta, trabajo que me disgusta, actividades que me llenan, o fantasías escapistas. Me preguntaré, “Que quiero yo crecer en mi vida?” La respuesta me dirá de qué manera necesito voltear mi atención.</p>
<p><strong>Nada es al azar – mi vida está llena de signos y símbolos.</strong></p>
<p>Buscaré los patrones en mi vida. Estos pueden estar en cualquier lugar – en lo que otros me dicen, la manera que reacciono ante situaciones, la manera en que soy tratado/a.  Abriré mi consciencia a las creencias ocultas que dan forma a mi realidad. Le doy frente a las oportunidades para el éxito, o a las oportunidades para el fracaso? Estas son señales sobre mi fe en mi poder personal.  Buscaré señales acerca de mi propia opinión sobre el merecer (o no) el amor.</p>
<p><strong>El universo siempre me brinda los mejores resultados posibles.</strong></p>
<p>Hoy me enfocaré en los regalos que hay en mi vida. Mostraré gratitud por lo que está funcionando, en vez de enfocarme en lo que no funciona.  Me percataré de la manera en la cual mi propio nivel de consciencia forma mi percepción del mundo el cual estoy co-creando.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Mi consciencia interna está siempre evolucionando.</strong></p>
<p>Hoy me preguntaré cuan lejos he llegado en el camino que he elegido. Dónde me encuentro ahora mismo? Hacia dónde voy? Aún cuando no vea resultados externos inmediatos, siento que estoy creciendo interiormente? Colocaré mi intención en moverme desde la constricción hacia la expansión.</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p>Deepak Chopra, M.D. es Co-Fundador del Centro Chopra para el Bienestar en Carlsbad, California. En 2010 Deepak Chopra estará dirigiendo el retiro de meditación <em>La Seducción del Espíritu</em> en varios de los lugares más bellos del mundo. Esta es una rara oportunidad para pasar seis días junto a los pioneros de mente-cuerpo y autores internacionales Deepak Chopra y David Simon, mientras ellos le guían en prácticas avanzadas de meditación, yoga y otras herramientas comprobadas para lograr el despertar espiritual. Por favor, visite <a href="http://www.chopra.com/seduction">www.chopra.com/seduction</a>, o llame al 888-736-6895 para reservar su lugar.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/despierte-ser-verdadero-chopra/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Yoga: puerta a la integración personal</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-puerta-a-la-integracion-personal</link>
		<comments>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-puerta-a-la-integracion-personal#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:43:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistayogayoghismo.com/?p=143</guid>
		<description><![CDATA[Más que un conocimiento —conjunto de conceptos y teorías—, el Yoga permite, a quien lo practica, acceder al largo y antiguo camino de la sabiduría, así como descubrir, percibir, sentir y desarrollar la energía; es decir: vivir la experiencia de Ser.
Multiplicidad simultánea del cuerpo
El Yoga exige disciplina, y el primer paso consiste en vivir la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-295" title="Yoga Puerta" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/yoga-puerta.jpg" alt="Yoga Puerta" width="180" height="130" />Más que un conocimiento —conjunto de conceptos y teorías—, el Yoga permite, a quien lo practica, acceder al largo y antiguo camino de la sabiduría, así como descubrir, percibir, sentir y desarrollar la energía; es decir: vivir la experiencia de Ser.</p>
<h4>Multiplicidad simultánea del cuerpo</h4>
<p>El Yoga exige disciplina, y el primer paso consiste en vivir la experiencia de la unidad y multiplicidad simultánea del cuerpo, el cual está constituido por tierra, agua, aire y fuego, lo que se asocian a lo físico, emocional, mental y espiritual. En este contexto, cada individuo se expresa a partir de estos cuerpos, aunque habría que precisar que se expresan  mediante una sola energía, en un solo espacio, pero en diversos niveles de organización y manifestación, en el que pueden vivir en armonía. <br />
 El cuerpo, único y diverso, si bien posee una larga historia, cada día escribe su futuro, por ello se afirma que la experiencia del Yoga es el aquí y ahora, un presente fugaz.</p>
<h4>Trabajar con el cuerpo; redescubrir la vida</h4>
<p>Trabajar con el cuerpo, con sabiduría, permite redescubrir y participar con plenitud en la corriente de la vida. El Yoga es una vía para romper la rutina, desencadenar y experimentar sus potencialidades, descubrir su ritmo, explorar su “sombra”, potenciar y afinar cada uno de los sentidos: reaprender a mirar, a escuchar, a oler, a sentir, a gustar, a fluir. El Yoga es la experiencia del instante, de la pausa y del encuentro con nosotros mismos, en un sentido profundo y trascendente.</p>
<h4>Asanas: pausa en el camino</h4>
<p>El Yoga permite al individuo hacer un alto en el camino. Una de sus disciplinas más conocidas —las âsanas o posturas del cuerpo— tiene el propósito de marcar una pausa en el movimiento constante de la vida del individuo. Son una oportunidad que frena y extingue los propios torbellinos, una opción para alcanzar la quietud plena, que se manifiesta también hacia el  exterior. Después surje otra posibilidad de movimiento, un nuevo aprendizaje de la vida cotidiana mediante la percepción del medio que nos rodea.</p>
<h4>El Yoga: puerta de integración</h4>
<p>Los primeros pasos del Yoga abren la puerta para que &#8220;las partes&#8221; del ser humano se comuniquen, identifiquen y unifiquen gradualmente. Después permite aflojar las tensiones corporales y los nudos emotivos; observar las ideas propias y las muchas ideas prestadas, inservibles o no, que creíamos nuestras, así como escuchar a los sueños y a las palabras personales y las de aquellos que nos rodean, con una nueva atención: se empieza a vivir el aquí y ahora.</p>
<p>Es hasta entonces que se vive la experiencia de la intuición, como la capacidad de aprehender la totalidad, en un instante, en una mirada. La energía empieza así a fluir y se experimenta la alegría de estar vivos, en movimiento permanente. Las fronteras que antes eran incuestionables empiezan a percibirse relativas.</p>
<p>Para comprender, o mejor, para vivir el Yoga, se debe visualizar al cuerpo como un conjunto de canales y centros de energía en continuo cambio. La energía es una sola, se manifiesta en diversos niveles o planos de organización, y es posible dejarla fluir según se necesite en la vida cotidiana: estudiar, hacer el amor, mirar, respirar, hablar, comer o caminar. Esta energía es conocida como prana.</p>
<p>La palabra Yoga proviene del termino yug: es unidad, del este y del oeste, del sur y del norte, de arriba y abajo, de lo grande y lo pequeño, de nuestro interior con nuestro exterior, de nuestro ser individual, nuestro yo, con el ser y orden universal.</p>
<h4>Reaprender a mirar</h4>
<p>Una de las premisas de la disciplina del Yoga consiste en reaprender a ver la mirada propia y la ajena, tanto las ocultas como las transparentes, y encontrar así una profundidad y una dimensión originaria.</p>
<p>El paso de la percepción a la emoción, luego a los sentimientos, y de ahí a la intuición, implica, en el Yoghismo, atravesar barreras a veces sutiles, a veces aparentemente evidentes. La sombra y la conciencia se entrelazan en una danza de máscaras, pero más allá del juego de éstas, de vez en cuando, aparece la certidumbre de algo trascendente. La certidumbre de que aquello que aún no es, el encuentro consigo mismo es posible, existe y está presente constantemente en el pensamiento más luminoso de occidente y de oriente.</p>
<p>Develar nuestra necesidad puede ser el encuentro con la libertad; pero también producto aparente de lo fenomenológico y de los torbellinos emocionales y mentales que nos atan al pasado o al futuro: es simple autoengaño.</p>
<h4>Etapas básicas del Yoga</h4>
<p>Necesitamos redimensionar, profundizar y actualizar las etapas básicas del Yoga clásico: las cinco contenciones o “reglas de observación moral”: Yama,  así como las cinco disciplinas corporales y psíquicas: Niyama. Ambas son portadores de valores en constante cambio, que sintonizan a la persona con una dimensión energética específica.</p>
<p>Desde la perspectiva del Yoghismo, estas contenciones o reglas tienen un sentido de habilidad, y, a la vez, de soporte básico de toda trascendencia. Cada una de los elementos del Yama: Ahimsa —no violencia—; Satya —veracidad—; Asteya —no robar o sustraer la energía de los demás—; Bramacharya —adecuado manejo de la energía—; y Aparigraha —no avaricia, empatía y servicio—; del Niyama: Sauca —limpieza—; Samtosa —serenidad—; Tapas —realizar servicio impersonal hacia los demás—; Svadhyana, —el estudio y la educación de uno mismo—, e Ishvara Pranidhana —desarrollo de nuestro potencial espiritual—, son la primera llave para acceder a lo trascendente, en cualquier práctica tradicional, estética, ascética, filosófica o psicológica.</p>
<p>Estas etapas básicas requieren el desarrollo de habilidades concretas, tales como la observación —no perder un detalle—; la sensibilidad —vivir el ritmo de nuestro cuerpo—, y la intuición —como etapa superior a la razón—.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-puerta-a-la-integracion-personal/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La vía taoísta del Yoga, amor y el sexo</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/la-via-taoista-del-yoga-amor-y-el-sexo</link>
		<comments>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/la-via-taoista-del-yoga-amor-y-el-sexo#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:40:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistayogayoghismo.com/?p=139</guid>
		<description><![CDATA[El Tao se ha traducido como &#8220;vía” o “camino”, sin  embargo, el hombre que le dio a este término un sentido metafísico fue Lao Tsé,  en su libro el Tao Te Ching, como el principio primario que todo lo abarca y sostiene, del cual surgen “los Diez Mil Seres” —toda la Creación—. Es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-297" title="Vía taoista del yoga" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/via-tahoista-yoga.jpg" alt="Vía taoista del yoga" width="180" height="130" />El Tao se ha traducido como &#8220;<em>vía</em>” o “<em>camino</em>”, sin  embargo, el hombre que le dio a este término un sentido metafísico fue Lao Tsé,  en su libro el <em>Tao Te Ching</em>, como el principio primario que todo lo abarca y sostiene, del cual surgen “los Diez Mil Seres” —toda la Creación—. Es intangible, inconmensurable e infinito. Sólo podemos percibirlo mediante nuestros sentidos, cuando se manifiesta, como algo tangible.</p>
<p>Desde la más remota antigüedad, los chinos han cultivado diversas prácticas relacionadas con el manejo consciente de la energía sexual y emocional, para unirse con el <strong>Tao</strong>, con lo divino, lo  intangible e infinito.</p>
<p>Algunos expertos aseguran que los primeros textos taoístas que hablan de una alquimia sexual interna (Nei Dan) surgen durante el período de Primavera y Otoño (770-476 a. C.), así como los tratados del emperador Amarillo durante la Dinastía <em>Han</em> (206 a.  C.-220 d. C.)</p>
<p>Desde la visión taoísta, la energía vital dentro del cuerpo humano tiene diferentes cualidades y se mueve de distintas maneras en cada individuo. En estas sutiles diferencias está basada la medicina tradicional China, la acupuntura, la moxibustión, la herbolaria, el arte del<em> Qí  Gong</em> —Yoga chino de la respiración y el manejo de la energía vital—, incluso  las artes marciales chinas.</p>
<p>De la calidad de esta energía vital depende no sólo nuestro estado de enfermedad o de salud, el proceso de envejecimiento o de rejuvenecimiento y nuestras emociones negativas o virtudes. Nuestros estados de consciencia dependen también del flujo y calidad de la energía vital.</p>
<p>Existen tres tipos básicos de energía en la alquimia  interior (<em>Nei Dan</em>):</p>
<p>1. El<em> Ching </em>(la Esencia). Esta energía se mueve en la zona pélvica del cuerpo humano, viaja a través del semen, en el hombre; y en el óvulo, en la mujer: es la “esencia de vida”. Nuestra salud general depende de esta energía. Si ésta es dilapidada, la persona enfermará y envejecerá prematuramente, pero si es cultivada y transformada, el individuo se mantendrá sano y retardará su proceso de envejecimiento.</p>
<p>2. El <em>Chí</em> (el Hálito). Esta energía se mueve en el plexo cardíaco del cuerpo humano. Está relacionada con las emociones. Así, si la persona tiene emociones negativas recurrentes tales como odio, rencor, celos, arrogancia, impaciencia, tristeza, depresión, preocupación, miedo, enfermará y envejecerá prematuramente. En cambio, si cultiva las virtudes de la amabilidad, la tolerancia, el amor incondicional, el perdón, la alegría de vivir, el abandono a la voluntad superior, la persona cultivará la salud y retardará su proceso de envejecimiento.</p>
<p>3. El <em>Shen</em> (el Espíritu). Esta energía se mueve en el centro de la cabeza del cuerpo humano y se relaciona con la consciencia espiritual y la creatividad.</p>
<p>La alquimia sexual taoísta consiste básicamente en  transformar el <em>Ching</em> (la esencia) en <em>Chi</em> (el hálito) y éste en <em>Shen</em> (Espíritu).  Existen diversas prácticas para este propósito como el <em>Arte de la Inyaculación</em>, por medio de la cual el hombre es capaz de separar el mecanismo neurofisiológico que produce un orgasmo, del que produce la eyaculación, de manera que pueda tener varios orgasmos sin eyacular. Transfiere las convulsiones orgásmicas que se darían en la próstata, a las glándulas superiores como la pineal, la pituitaria, el hipófisis y el hipotálamo. Provoca estados de éxtasis místicos asociados al erotismo y el amor, durante un encuentro sexual.</p>
<p>En el caso de la mujer, a este fenómeno se le llama  “<em>La gran absorción orgásmica</em>”, que le permite entrar en estados de éxtasis y  experimentar la conexión que tiene con el <strong>Tao</strong>, con el origen de la vida, por medio de su útero. Éste, en el taoísmo es considerado como una “antena dimensional”, especialmente si tiene nueve orgasmos.</p>
<p>“Los nueve orgasmos de la mujer” se consideran como un puente entre los mundos espiritual y físico, ya que cuando una mujer los experimenta, siente “la pequeña muerte” que la lleva a hacerse uno con la fuente de toda creación, con el <strong>Tao</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/la-via-taoista-del-yoga-amor-y-el-sexo/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Samyama: una invitación a la paciencia</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/samyama-una-invitacion-a-la-paciencia</link>
		<comments>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/samyama-una-invitacion-a-la-paciencia#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:39:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistayogayoghismo.com/?p=137</guid>
		<description><![CDATA[En cada paso que se da en el camino del Yoga, existen algunas recomendaciones clásicas. Una de ellas aconseja paciencia al iniciar la práctica del Samyama, el estadio de los tres últimos niveles del sistema Astânga Yoga — Dharana, atención; Dyana unión; y Samadhi, iluminación—,  y del Raja Yoga, ya que si se anhela [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En cada paso que se da en el camino del Yoga, existen algunas recomendaciones clásicas. Una de ellas aconseja paciencia al iniciar la práctica del Samyama, el estadio de los tres últimos niveles del sistema <em>Astânga Yoga</em> — <em>Dharana</em>, atención; <em>Dyana</em> unión; y <em>Samadhi</em>, iluminación—,  y del Raja Yoga, ya que si se anhela la trascendencia y la iluminación, el ego empezará a funcionar como un huracán, absorbiendo la energía que se ha refinado.</p>
<p>Practicar una postura hierática —sagrada— sin haber logrado previamente la maestría del “contacto” con las percepciones, descubrir el arte de “desconectar” y “deshacer tus nudos” emocionales, puede ser un buen camino para profundizarlos y complicarlos más, pues, sin ese dominio, se evita la liberación de la propia carga.</p>
<h4>Meditación</h4>
<p>La  meditación es el primer escalón del <em>Samyama</em>; permite hacer presentes pequeños instantes de silencio. Al principio, serán experiencias fugaces, más tarde se volverán cotidianas, hasta que llega el momento en que se accede al silencio, a voluntad.</p>
<p>Tal práctica contrasta con el concepto de meditación que se tiene en occidente, el cual posee diversas interpretaciones, desde “aplicar el entendimiento a la consideración de una cosa”, hasta experiencias de “sonidos” y “luces”, provocados en ciertas prácticas de cierto misticismo elemental.</p>
<h4>Concentración</h4>
<p>La concentración, segundo escalón del Samyama, es la acción de penetrar en los objetos externos, sean o no iconos de la tradición, símbolos, objetos de arte, objetos utilitarios o de la naturaleza. En este escalón es esencial la presencia del Maestro, y la plena identidad del sí mismo. El Maestre<strong> Serge Reynaud de la  Ferrière</strong> nos alerta en cómo acceder a esta práctica: “no es una acción de disolverse en el objeto, sino de penetrar en su vibración sin perder la identidad del sí mismo”.</p>
<p>Meditación y concentración constituyen aún una experiencia, al permitirnos acceder a un estado de vibración y, por lo tanto, de conciencia del sí mismo. Facilitan adquirir la habilidad para responder al medio, de acuerdo a cada circunstancia; permiten fluir. Asimismo, se adquiere una inteligencia cualitativamente diferente, porque ya no existen patrones determinados por la cultura o la educación que aprisionen, ni respuestas confeccionadas —introyectadas—. Cuando se devela al ser, la acción continúa: se tiene acceso al centro de sí mismo.</p>
<h4>Paciencia, requisito de libertad</h4>
<p>En la  práctica, <em>Samyama</em> siempre actúa en la conciencia plena, de tal manera que evita estados de autosugestión o autohipnosis, y “&#8230; no puede ser obtenida sino por medio de una síntesis del saber y de la intuición, de la razón y de la sensación, de lo objetivo y de lo subjetivo” (R. de la Ferrière).</p>
<p>En síntesis, la paciencia es, pues, requisito para permitir la experiencia de la libertad de los citavritti, de las pasiones y los torbellinos mentales, algo diferente de la cultura y educación que hemos recibido: cierta tensión que exige resultados, beneficios, productos, satisfactores inmediatos ante cualquier esfuerzo. En la consciencia colectiva introyectamos que, ante cualquier reto, el mejor camino es el más corto.</p>
<p>La  experiencia del <em>Samyama</em> trasciende la tendencia aprendida en la que nuestro ego marca el camino a seguir, ya que se busca la identidad del ser, de nuestro sí mismo.</p>
<h4>Meditación <em>Vippâsana</em></h4>
<p>Dentro de  las diversas tradiciones de las escuelas de meditación, la más conocida se  llama <em>Vippâsana</em>, la cual es la más recomendable para lograr la sintonía entre  las consciencias corporal, emocional y mental.</p>
<ol>
<li> La técnica se realiza caminando, con consciencia de cada movimiento del cuerpo, por pequeño que éste sea, con los ojos abiertos.</li>
<li>Se puede caminar en círculo, en línea recta o  regresando. Cada movimiento se realiza lentamente, en cámara lenta.</li>
<li>Se debe observar cualquier estímulo exterior —formas, volúmenes, colores, olores, movimientos, sonidos, ruidos, etcétera—, sin involucrarse, evaluarlo o detenerlo.</li>
<li>Camina lentamente, pero sin atender las percepciones, solo la respiración, el aire que entra y sale del cuerpo. Después, la atención se lleva al contacto de los pies con el piso.</li>
<li>Pon atención en los latidos del corazón. Deja que el prana entre y toque tu corazón (del movimiento al corazón). Si es difícil, atiende la base la columna vertebral y, de ahí, el corazón.</li>
<li>Percibe el aire que entra por la garganta. La  respiración tiene que ser lenta y prolongada, sin forzarte en lo más mínimo.</li>
<li>Cuando descubras que estás plenamente relajado, deja el prana invada todo el cuerpo. No se fija la atención en ningún punto; se deja pasar cualquier pensamiento; solamente se observa.</li>
<li>El movimiento ha tomado un ritmo; se entran  en un estado vibratorio especial. Vive la no experiencia de ti mismo.</li>
<li>Camina de 20 a 30 minutos, después  relájate recostado en el piso unos cinco minutos.</li>
</ol>
<p>La técnica  de <em>Vipassana</em> se puede realizarse de 20 a 60 minutos, con los ojos cerrados.</p>
<p>Para lograr el estado de meditación, hay que parar toda tensión, atención corporal, mental y emocional. Parar toda actividad es una experiencia íntima del ser, ontológica. La persona se despoja de ropajes; estás ahí, en el ser, en tu centro, totalmente relajado. Existe una línea sutil, una frontera, que atravesar sin perder tu plena identidad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/samyama-una-invitacion-a-la-paciencia/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Yoga y sexualidad: la feminidad</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-y-sexualidad-la-feminidad-2</link>
		<comments>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-y-sexualidad-la-feminidad-2#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:30:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.revistayogayoghismo.com/?p=133</guid>
		<description><![CDATA[La feminidad y la masculinidad afloran de una fuente común: el Ser, y se dualizan en dos corrientes: la Mujer y el Hombre. En lo esencial de su naturaleza las características son comunes, en su personalidad humana son complementarias. Por eso la feminidad y la masculinidad se polarizan y se atraen, tratando de fundirse y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La feminidad y la masculinidad afloran de una fuente común: el Ser, y se dualizan en dos corrientes: la Mujer y el Hombre. En lo esencial de su naturaleza las características son comunes, en su personalidad humana son complementarias. Por eso la feminidad y la masculinidad se polarizan y se atraen, tratando de fundirse y retornar a su fuente original.</p>
<h4>Tiempo y Espacio</h4>
<p>El Yoghismo enseña que el ser absoluto es Luz ausente de realidad, y que esa Luz se fragmenta en corpúsculos vibrantes, polarizados, que existen como esencia en el Tiempo y se manifiestan como presencia en el Espacio. Como esencia en el Tiempo constituyen el principio masculino y como presencia en el Espacio establecen el principio femenino. De estos dos principios universales nacen todas las cosas del Universo. En la sabiduría china esta idea se plantea poéticamente con gran sabiduría.</p>
<table border="0" cellspacing="15" cellpadding="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td width="25%"></td>
<td width="*">
<p>El Gran uno mora</p>
<p>en el corazón de la Luz del Cielo.</p>
<p>Nada existe por encima de Él</p>
<p>la Luz del Cielo circula</p>
<p>entre los dos ojos</p>
<p>y alumbra las diez mil cosas&#8230;</p>
</td>
<td width="25%"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Los antiguos ‘Hombres blancos y barbados’, los Maestros Solares de América, representaron estos principios en las figuras de Ometéotl, el Padre Creado de la Dualidad que delega su poder en Ometecuhtli, (Dos-Señor), su hijo, y en Omecihuatl, (Dos-Señora), su hija. Para los cristianos el Creador es el Padre, y de Él emanan el Hijo, como salvador y el Espíritu Santo como revelador, cuyo símbolo es una paloma y corresponde al principio femenino.</p>
<h4>Masculinidad posesiva; feminidad selectiva</h4>
<p>En el plano de la realidad, el Hombre y la Mujer son Seres Humanos. Como Seres son indiferenciados, como humanos son personas con características distintivas. La masculinidad en su nivel instintivo tiende a la posesividad; la feminidad por instinto es selectiva. El macho trata de perpetuarse a través de la hembra transmitiéndole la esencia de la Vida; la hembra también desea perpetuarse y, para conseguirlo, trata de seleccionar lo mejor que la vida le ofrece, para que la ésta evolucione y perdure.</p>
<p>Ambas tendencias tienen arraigo en la Ley de Selección Natural. Es comprensible que el macho trate de perpetuarse en la mayor cantidad de hembras que pueda seducir; y también es comprensible que la hembra sólo se deje seducir por el macho más fuerte o más bello, y también por las cualidades masculinas relacionadas con la riqueza material, la inteligencia o la espiritualidad.</p>
<h4>La pareja, vía de inspiración</h4>
<p>En un plano psicológico, la feminidad es inspiradora y la masculinidad es creadora. La mujer inspira al hombre el deseo de crear, no solamente hijos, sino también riqueza, Arte, Ciencia e inclusive, trascendencia, es decir, inmortalidad. Por eso se ha dicho popularmente que ‘detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer’. Y esa inspiración femenina puede ser positiva o negativa. Muchos hombres han realizado cosas notables, más por el rechazo de una mujer que por su aceptación. Sin embargo, la vía más noble para la inspiración y la creación es la de pareja, la familia, la sociedad y la cultura.</p>
<h4>Equilibrio entre razón e intuición</h4>
<p>La mente masculina es racionalista, práctica y también responsable. La mente femenina es intuitiva, reveladora e impredecible. La mejor relación de la mente masculina y de la mente femenina se da en el equilibrio de la razón y de la intuición, donde la mente intuitiva de ella abre nuevos horizontes a la mente racionalista de él, y la mente de él concretiza las intuiciones de ella.</p>
<h4>Amor y libertad</h4>
<p>La feminidad arraiga, crece, enaltece y florece en el amor. La masculinidad se define, se ilumina y se trasciende en la libertad. La falta de compresión de este hecho es causa de incontables contradicciones. El amor y la Libertad pertenece a la realidad donde el Espacio como forma y el Tiempo como existencia se integran en una cuarta dimensión dando unidad a la diversidad, y la Libertad pertenece a la Verdad, donde no existen límites temporales ni existenciales.</p>
<p>En la Verdad el Amor es obsoleto, pues la Verdad es una; en la realidad la Libertad es un mito, pues la libertad de uno termina donde comienza la de otro y, en la práctica no hay libertad total, solo condicional.</p>
<h4>Verdad y realidad</h4>
<p>La feminidad, por su facultad de revelación, pertenece a la Realidad; la masculinidad, por su esencia creadora, pertenece a la Verdad. Pero hay que comprender que la Verdad solo puede revelarse en la Realidad como forma y existencia, para conocerse a sí misma, y que la Realidad tiene su fuente en la Verdad y, por lo mismo, no es una ilusión, sino una revelación cambiante de las infinitas posibilidades de manifestación que encierra la Verdad. Esto no significa que la Feminidad sea inferior a la masculinidad, pues ambas tienen su fuente en la Verdad, en el Ser. Por eso el hombre y la mujer son Seres Humanos, es decir, simultáneamente Verdad y Realidad; Verdad en el Ser y Realidad en lo Humano. Todo esto, naturalmente, implica una problemática sexual que trataremos en otros trabajos de Cultura Iniciática.</p>
<h4>Héroe Solar y Virgen Madre</h4>
<p>En su aspecto trascendental, simbólicamente la feminidad y la masculinidad se sugieren en el mito del Héroe Solar y de la Virgen Madre. El Héroe Solar es el hombre que apoyado en los valores de su masculinidad logra elevar su conciencia hasta la experiencia de lo Divino de su esencia. La Virgen Madre es la mujer que logra desarrollar todas las características de su feminidad y abre su conciencia a la revelación divina, es decir, a la posibilidad de convertir en Realidad lo que es Verdad.</p>
<p>Este mito, en el Tantra sirve para sugerir porqué una mujer representa la puerta, el camino, ‘el punto donde se cruzan las dos colas de las serpientes’, —según la Tradición— pues ese punto constituye el límite de la Realidad donde ella cumple la función de reveladora conscientemente. Pero como la mujer es también un Ser, tiene la posibilidad de abrirse a la revelación Divina’.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/yoga-y-sexualidad-la-feminidad-2/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
<!-- WP Super Cache is installed but broken. The path to wp-cache-phase1.php in wp-content/advanced-cache.php must be fixed! -->