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	<title>Revista Yoga Yoghismo &#187; Conciencia</title>
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	<description>Simplemente otro blog con WordPress</description>
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		<title>Mircea Eliade: mirada occidental que descifra la tradición del yoga</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:46:17 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Maestros]]></category>

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		<description><![CDATA[El investigador más completo y erudito del yoga en el siglo XX.
Su mirada profunda desde los parámetros de las ciencias sociales y humanistas, es una de las grandes aportaciones a la expansión del yoga en Occidente de Mircea Eliade. Fue de los primeros europeos que logró descifrar un pensamiento milenario, así como mostrarnos huellas tangibles [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4><img class="alignleft size-full wp-image-284" title="Mircea Eliade" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/art002_01.jpg" alt="Mircea Eliade" width="200" height="300" />El investigador más completo y erudito del yoga en el siglo XX.</h4>
<p>Su mirada profunda desde los parámetros de las ciencias sociales y humanistas, es una de las grandes aportaciones a la expansión del yoga en Occidente de <strong>Mircea Eliade</strong>. Fue de los primeros europeos que logró descifrar un pensamiento milenario, así como mostrarnos huellas tangibles de la tradición del yoga, con más de 50 siglos de antigüedad, lo cual en sí mismo, no es un tema menor.</p>
<p>El siglo XX marco un hito en Occidente: se desmoronaron los sistemas rígidos o dogmáticos, perdieron fuerza y prestigio ante el cambio vertiginoso de las ideologías y de las instituciones. En particular, a partir de las incontables experiencias trágicas y existenciales que vivieron pueblos enteros e individuos sobresalientes en el arte, en la psicología y en las ciencias humanas. Se han sufrido dos guerras mundiales, caída de sistemas políticos, que parecían inamovibles, así como múltiples movimientos culturales y de reivindicación de minorías étnicas y culturales.</p>
<p>Todo ello dio cauce a nuevas experiencias educativas y existenciales de la vida cotidiana, sustentadas en una nueva mirada a necesidades básicas y trascendentes, a la búsqueda de lo esencial de ser humanos, a la construcción de alternativas de vida y a la creatividad.</p>
<h4>Abre puertas  a otras concepciones del mundo</h4>
<p>Cuando ello sucedía,  estaban ahí pensadores e investigadores, como <strong>Mircea Eliade</strong>, abriendo la puerta a otras concepciones del mundo. Gracias a él hoy día es común encontrarnos a personas que investigan, estudian y experimentan disciplinas y técnicas psicofísicas, diversas corrientes de meditación, salud y alimentación alternativa, por ejemplo, una revolución silenciosa, cuyo origen está en culturas centenarias y hasta milenarias que nos legaron diversos sistemas para el desarrollo humano y transpersonal, individual y colectivo, como el yoga.</p>
<p><strong>Mircea Eliade</strong> es, además de uno de los máximos historiadores contemporáneos del pensamiento espiritual del pasado, el investigador más completo y erudito en el yoga en el siglo XX. Su mirada va más allá de la descripción de los fenómenos que se hacen evidentes a una visión occidental; se pregunta sobre la experiencia viva que permanece en lo profundo de los mitos, como imágenes y relatos de conocimiento y el orden que construyeron o intuyeron en la antigüedad a través de las figuras simbólicas de los dioses.</p>
<h4>Mezclo rigor  científico con sensibilidad estética</h4>
<p><strong>Mircea Eliade</strong> supo mezclar el rigor científico con su sensibilidad estética como escritor, ello nos puede dar cierta explicación de su enorme capacidad y brillantes para comprender los mitos como lenguajes y fuentes de conocimiento, que van más allá de su mera repetición.</p>
<p>Nació en Bucarest un sábado 9 de Marzo de 1907. Su adolescencia está marcada por dos actitudes complementarias: crisis de desesperación melancólica y rebeliones heroicas contra ellas y las limitaciones de la condición humana en general. Cuando en 1925 ingresa a la universidad, ha escrito ya más de 100 artículos que muestran una visión amplia de temas centrales del pensamiento humano.</p>
<p>A los veinte años,  su primer viaje a Italia y la influencia, sobre todo de <em>Pico della Mirandola</em> será un paso que lo llevará a India —a las fuentes &#8220;abandonadas, olvidadas&#8221;—. Por ello estudiará sánscrito y análisis textual —yoga-sutras y tantras— en Calcuta. Es en 1928 cuando recibe una beca del <em>maharajá</em> de <em>Kassimbazar</em> para estudiar filosofía hindú  con <em>Surendranath Dasgupta</em> en la  universidad de Calcuta.</p>
<h4>Practica yoga en <em>Rishikesh</em></h4>
<p>Con sus 22 años fue  a Calcuta, vivió primero en una pensión anglo-india; se mudó después a la casa  de su gurú <em>Dasgupta</em>. Al poco tiempo,  un desencuentro con el <em>maharajá</em> —se  enamora de su hija, una <em>brahmani,</em> a la que no le estaba permitido casarse con un extranjero— le hace viajar al Himalaya, donde vivirá no sólo la teoría, sino que practicará yoga durante varios meses en la región ya mítica del yoga: <em>Rishikesh</em> con <em>Swami  Sivananda. V</em>isita asimismo a varios yoguis, además de conversar con  peregrinos.</p>
<p>Más tarde dirá que &#8220;una seguridad le acompaña siempre: pase lo que pase, siempre habrá en el Himalaya una cueva que le espera&#8221;.</p>
<h4><img class="alignright size-full wp-image-286" title="Mircea Eliade" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/art002_02.jpg" alt="Mircea Eliade" width="212" height="347" />Su retorno a  Europa</h4>
<p>A su retorno a Europa, en 1933, obtiene en Rumania su doctorado y su tesis de grado &#8220;Historia comparada de las técnicas de yoga&#8221;, el cual será el punto de partida de un trabajo que años después, corregido y ampliado, será la base de uno de los textos más importantes y fundamentales para cualquier estudioso sistemático del yoga en Occidente: &#8220;<em>Yoga,  inmortalidad y libertad</em>&#8220;.</p>
<h4>La Madre Divina</h4>
<p>“En el hinduismo, la <em>Shakti</em>, la &#8220;fuerza cósmica&#8221;, es promovida al rango de Madre Divina, que sostiene al Universo y a todos sus habitantes, lo mismo que a las múltiples manifestaciones de los dioses. Se reconoce allí, por un lado, esa &#8220;religión de la Madre&#8221;, que reinara antiguamente sobre un área egeo-afroasiática muy grande y que fuera en todo tiempo la forma principal de devoción entre las numerosas poblaciones autóctonas de la India. En este sentido, el irrefrenable desenvolvimiento tántrico implica una nueva victoria de los sectores populares pre-arios.” *</p>
<h4>Mantra, Dharani</h4>
<p>“Desde los tiempos védicos se tuvo conocimiento del valor de los  &#8220;sonidos místicos&#8221;.  Desde el <em>Yajurveda</em>, OM, el mantra por excelencia,  goza de prestigio universal: se lo ha identificado con <em>Brahma</em>, con Veda, con todos los grandes dioses; Patáñjali (Yoga-Sutra, I,27) lo consideraba como una expresión de Isvara (&#8230;) Es importante el distinguir varios aspectos de esta moda universal de la fórmula sagrada, moda que por un lado llegó a las más elevadas teorías referentes a los &#8220;sonidos místicos&#8221;, y por el otro, al molino de las plegarias lamaicas. Ante todo, hay que tener en cuenta el inevitable &#8220;éxito popular&#8221; de un método semejante, de la facilidad aparente para alcanzar la salvación, o al menos hacer méritos, repitiendo los <em>mantra</em> y los <em>dharani</em>.  (…)  El valor práctico y la importancia  filosófica de los <em>mantra</em> se basan en dos órdenes de hechos: primeramente, la función yogui de los fonemas utilizados como &#8220;soportes&#8221; para la concentración; seguidamente, el aporte propiamente tántrico: la elaboración de un sistema gnóstico y de una liturgia profundizada revalorizando las tradiciones arcaicas concernientes al &#8220;sonido místico&#8221;. *</p>
<h4><img class="alignleft size-full wp-image-288" title="Mircea Eliade" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/art002_03.jpg" alt="Mircea Eliade" width="194" height="298" />Hatha Yoga</h4>
<p>“Podemos distinguir dos orientaciones, por lo menos, diferentes y convergentes a la vez, en esta enfática apreciación del cuerpo humano y de sus posibilidades: 1°. La importancia otorgada a la experiencia total de la vida, considerada como parte integrante del <em>sadhana</em>; ésta es la posición general de todas las escuelas tántricas; 2°. La voluntad de dominar al cuerpo para transformarlo en un &#8220;cuerpo divino&#8221;; ésta es principalmente la posición del <em>Hathayoga</em> (&#8230;) El <em>Hatha yoga</em> otorga suma  importancia a las &#8220;purificaciones&#8221; preliminares, de las que él  distingue seis clases: <em>dhauti, basti,  neti, nauli, trataka, kapala bhati</em>. (&#8230;)   Las más usadas son las dos primeras&#8230; “*</p>
<p>Después de que <strong>Mircea Eliade</strong> presentó su libro <em>Yoga, Inmortalidad y Libertad,</em> obra fundamental en el estudio del yoga, dedicó su actividad docente e investigadora a diversas manifestaciones de la espiritualidad en el mundo. Además, durante la guerra, es agregado cultural de las embajadas de su país en Londres y Lisboa; funda revistas como &#8220;<em>Zalmoxis</em>&#8221;  o &#8220;<em>Antaois</em>&#8220;; dicta diversas  conferencias.</p>
<p>El 9 de enero de  1950, se casa con <em>Christinel Cottesco</em>,  la inseparable compañera de su vida, y de su trabajo, en sus últimos treinta y  cinco años. Amigo de <em>Carl Gustav Jung,</em> participa en las conferencias Eranos en Ascona. Obtiene una modesta beca de la Fundación <em>Bollingen</em> de <em>New  York</em>, que le permite vivir hasta 1955, cuando, invitado a Chicago para  hacerse cargo de las célebres <em>Haskell  Lectures</em>, ocupará la cátedra vacante del gran sociólogo y fenomenólogo de  las religiones <em>Joachim Wach</em>.  Establecido en los Estados Unidos, <strong>Mircea  Eliade</strong>,&#8221;va, además, a alcanzar una gloria permanente merecida por su originalidad, su erudición innegable y la profundidad de sus 30 volúmenes, aparecidos después de la guerra&#8221; y traducidos a 18 lenguas.</p>
<p>En Octubre de 1956  viaja a Estados Unidos, a Chicago, como profesor invitado en las conferencias <em>Haskell</em>: la iniciativa había partido de <em>Joachim Wach</em>, quien en ese entonces ocupaba la cátedra de historia de las religiones en aquella universidad y al cual sustituiría muy poco después. Desde esa época y hasta su muerte en 1986 —deja inconclusa su extraordinaria &#8220;<em>Historia  de las creencias y las ideas religiosas</em>&#8220;—, Chicago sustituirá a París como lugar de su residencia. Ahí, en EU, su trabajo adquirirá nuevas dimensiones y proyecciones.</p>
<p>En su obra: <em>Los Yogas Sutra de  Patáñjali</em>, Ed. Paidós, presenta una visión global del sistema yóguico:</p>
<h4><img class="alignright size-full wp-image-289" title="Mircea Eliade" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/art002_04.jpg" alt="Mircea Eliade" width="240" height="324" />¿Qué es el yoga?</h4>
<p>“No es fácil definir el yoga. Etimológicamente, el término yoga deriva de  la raíz <em>yuj</em>, &#8220;unir&#8221;,  &#8220;tener apretado&#8221;, &#8220;uncir&#8221;, &#8220;poner bajo el yugo&#8221;,  con la que están igualmente en relación con el latín <em>iungere</em>, <em>iugum</em>, el inglés <em>yoke</em>, etcétera. El vocablo yoga sirve en general para distinguir toda técnica de ascesis y todo método de meditación. Evidentemente, tales ascesis y meditación han sido diferentemente valoradas por las múltiples corrientes de pensamiento y movimientos místicos de la India. Existe un yoga &#8220;clásico&#8221;, expuesto por Patáñjali en su célebre tratado, los <em>Yoga-Sutra</em>, y de este sistema ha de partirse para comprender la posición del yoga en la historia del pensamiento indio. Pero junto a este yoga &#8220;clásico&#8221;, existen innumerables formas de yoga &#8220;populares&#8221;, asistemáticas, y existen igualmente ciertos yogas no brahmánicos (por ejemplo el de los budistas y el de los jaina.) **</p>
<h4>La presencia del Guru en el yoga</h4>
<p>“Lo que caracteriza al yoga no es solamente su aspecto práctico sino  también su estructura <em>iniciática</em>.  Nadie aprende el yoga por sí solo; es necesaria la dirección de un maestro (<em>guru</em>). El yogui comienza por abandonar el mundo profano (familia, sociedad) y, guiado por su guru, se aplica a trascender sucesivamente los comportamientos y los valores propios de la condición humana. Se esfuerza por &#8220;morir en esta vida&#8221;, y aquí se ve con máxima claridad la estructura iniciática del yoga. Asistimos a una <em>muerte</em> seguida de un <em>renacimiento</em> a otro modo de ser: el representado por la liberación, por el acceso a un modo de ser no profano, difícilmente descriptible, que las escuelas indias expresan con diferentes nombres: <em>môksha</em>, <em>nirvâna</em>,<em> asámskrta</em>,  etcétera.” **</p>
<h4>Ubicación del yoga como sistema</h4>
<p>De todos los significados que asume la palabra yoga en la literatura india, la más precisa es la que se refiere a la &#8220;filosofía&#8221; del yoga —<em>Yoga-darsana— </em>tal como se expone  especialmente en el tratamiento de <em>Patáñjali</em>,  los <em>Yoga-Sutra</em>, así como en los  comentarios al mismo. Un <em>darsana</em> no  es, evidentemente, un sistema de filosofía en el sentido occidental —<em>darsana </em>= &#8220;visión&#8221;,  &#8220;comprensión&#8221;, &#8220;punto de vista&#8221;, &#8220;doctrina&#8221;,  etcétera, de la raíz <em>drs </em>= &#8220;ver&#8221;, &#8220;contemplar&#8221;, &#8220;comprender&#8221;, etcétera—.  Pero no por eso deja de ser un sistema de afirmaciones coherentes, coextensivo a la experiencia humana, a la cual trata de interpretar en su conjunto, con el fin de &#8220;liberar al hombre de la ignorancia&#8221;.  (…) El yoga es uno de los seis <em>darsana</em>, uno de los seis &#8220;sistemas de filosofía&#8221; hindús ortodoxos —donde &#8220;ortodoxos&#8221; significa tolerados por el brahmanismo, a diferencia de los sistemas heréticos, como por ejemplo el budismo o el jainismo—.  Y este yoga &#8220;clásico&#8221;, tal como ha sido informado por <em>Patáñjali</em> e  interpretado por sus comentadores, es también el más conocido en  Occidente.</p>
<h4>Superar los  límites de la condición humana</h4>
<p>En cuanto al yoga, aunque se base en las mismas creencias arcaicas que el chamanismo, representa una técnica donde el cosmos está más bien en el interior del practicante, asumido en su cuerpo sutil. Para Eliade, el éxtasis del chamanismo se opone al &#8220;enstase&#8221; (éxtasis) del yogin.</p>
<p>Chamanismo, yoga, iniciaciones, alquimia, forman cuatro temas mayores a los que Eliade ha consagrado preferentemente sus obras.</p>
<p>Hay tres hipótesis  en la carrera científica de <strong>Mircea  Eliade</strong>: la propia del especialista, autor de las monografías sobre el yoga (1936-1954); el chamanismo (1951) o las religiones australianas (1973); la del fenomenólogo -comparatista, autor del <em>&#8220;Tratado  de historia de las religiones&#8221;</em> (1949), de los <em>&#8220;Aspectos del mito&#8221;</em> (1963) o de la enorme <em>&#8220;Historia de las creencias y de las  ideas religiosas&#8221;</em> (1976-1983); y la del filósofo autor de varios ensayos importantes, en rumano y en francés, algunos publicados en los volúmenes <em>&#8220;Mitos&#8221;, &#8220;Sueños  y Misterios&#8221;</em> (1957), <em>&#8220;la  Nostalgia de los orígenes&#8221;</em> (1971), etcétera.</p>
<p>Dio conferencias en América y Europa y asistió a numerosos congresos internacionales sobre orientalismo e historia de las religiones, sobre todo en esta última, así como en Japón donde se dice hay gran interés por su obra, y fue distinguido con diversos títulos y premios entre los cuales destaca el de &#8220;<em>doctor honoris causa</em>&#8221; por las  universidades de <em>Yale</em>, La Plata  (Argentina), Loyola (Chicago) <em>Lancaster</em>,  París-Sorbona, y nombrado corresponsal de la <em>British   Academy</em>, la Academia austríaca de ciencias y la Academia  real de Bélgica.</p>
<p>Propuesto dos veces  para el premio Nobel de Literatura, <strong>Mircea  Eliade</strong> recibirá igualmente las más altas distinciones académicas y honoríficas en Francia, Estados Unidos, en otros países de Europa y de América. Mircea Eliade falleció en Chicago el 22 de abril de 1986.</p>
<p>* Mircea Eliade, <em>Yoga inmortalidad y libertad</em>, Buenos Aires, Ed. Leviatán, 1957,  p.p. 213-279.</p>
<p>** Mircea Eliade, <em>Los Yogas Sutra de  Patáñjali</em>, Ed. Paidós,  pp.15-42.</p>
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		<title>Artista: un servidor que al compartirse inspira el arte de vivir</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/artista-un-servidor-que-al-compartirse-inspira-el-arte-de-vivir</link>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:45:08 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Doscientos millones de personas, de todo el mundo, vieron el concierto en la televisión. Un millón se instalaron frente a las puertas del Palacio de Buckingham, en Londres. Un gran número presenciaba el concierto en el jardín del palacio real.
La reina, el príncipe, el primer ministro de Gran Bretaña e innumerables miembros de la alta [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-291" title="Arte y yoga" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/artista.jpg" alt="Arte y yoga" width="180" height="130" />Doscientos millones de personas, de todo el mundo, vieron el concierto en la televisión. Un millón se instalaron frente a las puertas del Palacio de <em>Buckingham</em>, en Londres. Un gran número presenciaba el concierto en el jardín del palacio real.</p>
<p>La reina, el príncipe, el primer ministro de Gran Bretaña e innumerables miembros de la alta sociedad de ese país, parecían disfrutar enormemente el especial y numeroso elenco de estrellas de rock que hicieron, uno tras otro, su aparición en el gran escenario. Cada uno de ellos es muy conocido por sus grandes éxitos en las décadas de los 50, 60, 70 y 80.</p>
<h4>Ídolos de rock al servicio de una causa mayor</h4>
<p>Observé de cerca al público. Nunca había visto un público tan atento en un concierto de <em>rock</em>: comprendí por qué. En ese escenario percibí también una gran diferencia en la actitud y presencia de cada uno de los cantantes, que cuando los había visto actuar solos. En los conciertos individuales, con frecuencia, el público gritaba con frenesí. La proyección del artista parecía fomentar la histeria, como una forma de obligar a rendirle culto. Su actuación se apreciaba dominada por la vanidad y el poder que ejercía sobre sus <em>fans</em>.</p>
<p>En este concierto percibí un panorama totalmente diferente. Cada ídolo del rock parecía ahora un elemento más al servicio de una causa mayor: veía integración, unión, compañerismo, deseo de servir al público, a esta causa mayor. La vanidad parecía haber desaparecido.</p>
<h4>Inspiración de estados de expansión.</h4>
<p>El concierto me impactó profundamente. Esta vez, además de apreciar el particular talento de cada cantante, percibí una gran fuerza inspiradora que me hacia contactar con estados de expansión, grandeza impersonal, amor-libertad, profunda gratitud y entusiasmo; me sentí parte de lo que ocurría.<br />
 Era la misma experiencia que había tenido tantas veces al escuchar y observar artistas que tocaban, cantaban o bailaban desde una conexión más profunda: desde la intención de servir al observador-oyente. Ya fuera el amigo guitarrista de flamenco, con quien viajaba durante meses por toda España, Marruecos y Alemania, quien tocaba para nosotros en la sala con algunos amigos; o en la devota danza Odissi de una de mis hijas que transformaba a un grupo de participantes, en un retiro intensivo de yoga; o cada vez que mis dos hijas cantaban en conjunto con sus parejas en eventos de cierre de nuestra escuela para terapeutas.</p>
<h4>Bailarín que observa su propia danza.</h4>
<p>También lo experimenté, cuando finalmente entendí como el bailarín <em>Butoh </em>—quien deja que “su espíritu haga la danza”—, realiza sus movimientos desde un estado Zen. En vez de ser actor, se vuelve observador: contempla su propia danza. Me lo enseñó Kathi von Koerber de Nueva York, al realizar su taller del <em>Butoh </em>japonés en medio de los bosques, cañadas y explanadas de Iztac.</p>
<h4>Artista-oyente.</h4>
<p>Claro, lo que me ayudó, en gran parte, en los últimos doce años al experimentar estados expansivos de fusión —con lo observado, escuchado y con el artista—, fue mi práctica de sonosofía: comencé por la escucha consciente, activa y meditativa de selectas piezas de música clásica. Para que el oyente se vuelva un “artista oyente”.</p>
<h4>Pseudo-arte</h4>
<p>Ahora nos hacemos varias preguntas claves: ¿A quien se le puede considerar un artista? ¿Es la carrera universitaria? ¿El reconocimiento público de sus obras? ¿Su trabajo se vende bien? Al hacernos estas preguntas nos damos cuenta con cuánta superficialidad se maneja socialmente el tema arte. Es lo que Ouspensky llama pseudo arte. Igual como hay pseudo ciencia, cuando no se toma en cuenta la intuición y la revelación como fuente de conocimiento. También puede haber pseudo filosofía o pseudo religión —cuatro vías en la búsqueda del ser humano para descifrar los misterios de la vida que pueden ser utilizados con tanta superficialidad—.</p>
<h4>Hacer de la propia vida un arte.</h4>
<p>Al penetrar más en la función y el sentido del arte, descubrimos, por lo menos, un denominador común: el potencial del arte de producir un efecto en el espectador que lo contempla o escucha. O bien lo percibe con otro de sus sentidos. Lo interpreta en cualquiera de los cuatro cuerpos: sensaciones físicas, emociones, un nuevo entendimiento o una experiencia integradora en el plano espiritual. Cuando el arte mueve, transforma, inspira, no sólo en el momento, sino que deja una impresión más duradera. El artista cumple así una función de puente. Sirve de enlace a niveles más sutiles de percepción.</p>
<p>El artista que, aparte de su particular talento y habilidad, hace de su propia vida un arte, dispone de facultades adicionales para servir de puente a quien entre en contacto con su particular vía de expresión creativa. Sabemos lo relativo y hasta imposible que resulta el intento de definir lo que es arte, incluso si quisiéramos definir el arte de vivir. Sin embargo, consideramos necesario y valioso establecer algunas referencias acerca de lo que consideramos convertir la vida en un arte.</p>
<h4>Balance en los cuatro planos humanos.</h4>
<p>Tiene que ver con balance y el comienzo de entrar en contacto con la quinta posibilidad, el quinto elemento, la quinta esencia, el quinto sol o la trascendencia. El balance resulta al desarrollar, de manera simultánea, sinergística y equilibrada los aspectos nutrición, ejercicio en nuestros cuatro planos humanos de la existencia: físico- material, emocional-astral, intelectual-mental y el plano espiritual.</p>
<h4>El contacto con  lo sagrado</h4>
<p>En el cuidado consciente de este desarrollo se descubre la posibilidad y la necesidad de aspirar al contacto con el plano trascendente, el cual toda práctica yoghística, empeño esotérico, gnóstico e iniciático buscan alcanzar. Es el contacto con lo sagrado, la fusión entre lo humano y lo divino. El plano de la creación. El verbo. El quinto chacra. El símbolo del súper-ser, del hijo del hombre. El resultado de la evolución en lo humano.</p>
<p>En este proceso de aspirar al contacto con lo trascendente, basado en el desarrollo integral de los cuatro planos, se manifiesta la creatividad, la que inspira el arte de vivir. Entonces, la particular habilidad de un artista, ya no se manifiesta de manera aislada o polarizada en sólo un área de su vida o en sólo un plano o dos, generalmente el plano emocional-intelectual o físico-emocional*.</p>
<p>*Es común observar extraordinarios talentos en música, danza, pintura, o escritura, llevar una pésima alimentación, sucumbir a diversas adicciones, no encontrar la realización con ninguna pareja, nunca entender el sentido de su vida o incluso terminar, a pesar del éxito, la fama y el dinero, en un suicidio difícil de entender.</p>
<p>Cada uno de los cuatro planos se convierte en un canal de expresión creativa. Se interrelacionan, sus bordes se funden. La vida misma se convierte cada vez más en un acto creativo, en todos los sentidos y aspectos</p>
<h4>Poder mágico: descubrir su creatividad.</h4>
<p>El artista que ha convertido su vida en un arte, posee un poder mágico al compartir su particular talento como cantante, músico, bailarín, pintor, escultor, poeta, narrador, conferencista o sanador, chef de cocina, jardinero, arquitecto y tantas otras vías, potenciales canales de expresión artística.</p>
<p>Tal poder mágico es ese puente que mueve profundamente al espectador hacia el descubrimiento de su propia creatividad, o potencial de hacer contacto con lo trascendente, de ser el artista de su vida. Lo pone en contacto con un profundo sentido de gratitud: provoca un estado de asombro espontáneo. Le sugiere que es posible realizar los estados superiores en la vía yoghística (samyama): meditación o atención —dharana—, concentración o unión —dyana— e iluminación —samadhi—.</p>
<h4>Ayudar a comprender el arte.</h4>
<p>Un artista conciente busca la manera de ayudar al espectador para que éste comprenda mejor el arte que le ofrece. Es un servidor. Su motivo natural es compartirse. No se canta a sí mismo, ni para que los demás lo reconozcan. Ha trascendido las dependencias de la aprobación, elogio, reconocimiento, fama, poder de dominio. En su interior sabe que lo que hace es bueno, porque es auténtico. Su creatividad viene de un espacio de contacto trascendente. No importa el nivel de refinamiento, habilidad técnica, talento en cualquiera de los planos humanos.</p>
<h4>El arte como vía de trascendencia.</h4>
<p>Así, el arte en la nueva era, visto desde una perspectiva yoghística de desarrollo superior, sirve como una extraordinaria vía a la trascendencia. Es un lenguaje universal, despierta la creatividad y el sentido de la belleza interior. Se vuelve accesible a muchos.</p>
<h4>Iztac: centro de reunión de artistas de su propia vida</h4>
<p>Para propiciar el descubrimiento de las funciones superiores del arte, se promueven encuentros entre artistas conscientes, maestros de yoga, sanadores y aspirantes a ser artistas de su vida, o sea: espectadores que desean aprender a ser oyentes y observadores conscientes y activos; que quieren conocer vías yoghísticas y entender el verdadero arte de la sanación.</p>
<h4>Yoga Art Festival: Un encuentro cada año.</h4>
<p>Tales encuentros se llevarán a cabo en Iztac —significa blanco, síntesis, la quinta posibilidad—, en las faldas de Iztaccihuatl. Mágica montaña guardiana del valle de México. Con participantes internacionales. En el mes de marzo 2009. Cada año en el equinoccio de primavera. Es el Yoga Art Festival que celebra el despertar de la conciencia humana y planetaria en este simbólico lugar de México. Ya importantes artistas, maestros de yoga y sanadores de Italia, Alemania, Francia, Holanda, Estados Unidos y México han confirmado su participación. El festival, desde ahora, genera gran entusiasmo cuando las personas se enteran de este encuentro. Para entrenar al artista-oyente y a quien desee adentrarse en el campo de la sanación, existe todo un diplomado formativo vivencial de Sonosofía.</p>
<p>Así exploramos juntos las nuevas posibilidades de encontrar respuestas creativas que dan sentido, belleza y plenitud a nuestras vidas.</p>
<p>*Para saber mas acerca del Yoga Art Festival y del diplomado de Sonosofía, puedes entrar en la pagina <a href="http://www.yogaartfestival.com/">www.yogaartfestival.com</a> y en <a href="http://www.iztac.com.mx/">www.iztac.com.mx</a></p>
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		<title>Yoga: puerta a la integración personal</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:43:36 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[Más que un conocimiento —conjunto de conceptos y teorías—, el Yoga permite, a quien lo practica, acceder al largo y antiguo camino de la sabiduría, así como descubrir, percibir, sentir y desarrollar la energía; es decir: vivir la experiencia de Ser.
Multiplicidad simultánea del cuerpo
El Yoga exige disciplina, y el primer paso consiste en vivir la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-295" title="Yoga Puerta" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/yoga-puerta.jpg" alt="Yoga Puerta" width="180" height="130" />Más que un conocimiento —conjunto de conceptos y teorías—, el Yoga permite, a quien lo practica, acceder al largo y antiguo camino de la sabiduría, así como descubrir, percibir, sentir y desarrollar la energía; es decir: vivir la experiencia de Ser.</p>
<h4>Multiplicidad simultánea del cuerpo</h4>
<p>El Yoga exige disciplina, y el primer paso consiste en vivir la experiencia de la unidad y multiplicidad simultánea del cuerpo, el cual está constituido por tierra, agua, aire y fuego, lo que se asocian a lo físico, emocional, mental y espiritual. En este contexto, cada individuo se expresa a partir de estos cuerpos, aunque habría que precisar que se expresan  mediante una sola energía, en un solo espacio, pero en diversos niveles de organización y manifestación, en el que pueden vivir en armonía. <br />
 El cuerpo, único y diverso, si bien posee una larga historia, cada día escribe su futuro, por ello se afirma que la experiencia del Yoga es el aquí y ahora, un presente fugaz.</p>
<h4>Trabajar con el cuerpo; redescubrir la vida</h4>
<p>Trabajar con el cuerpo, con sabiduría, permite redescubrir y participar con plenitud en la corriente de la vida. El Yoga es una vía para romper la rutina, desencadenar y experimentar sus potencialidades, descubrir su ritmo, explorar su “sombra”, potenciar y afinar cada uno de los sentidos: reaprender a mirar, a escuchar, a oler, a sentir, a gustar, a fluir. El Yoga es la experiencia del instante, de la pausa y del encuentro con nosotros mismos, en un sentido profundo y trascendente.</p>
<h4>Asanas: pausa en el camino</h4>
<p>El Yoga permite al individuo hacer un alto en el camino. Una de sus disciplinas más conocidas —las âsanas o posturas del cuerpo— tiene el propósito de marcar una pausa en el movimiento constante de la vida del individuo. Son una oportunidad que frena y extingue los propios torbellinos, una opción para alcanzar la quietud plena, que se manifiesta también hacia el  exterior. Después surje otra posibilidad de movimiento, un nuevo aprendizaje de la vida cotidiana mediante la percepción del medio que nos rodea.</p>
<h4>El Yoga: puerta de integración</h4>
<p>Los primeros pasos del Yoga abren la puerta para que &#8220;las partes&#8221; del ser humano se comuniquen, identifiquen y unifiquen gradualmente. Después permite aflojar las tensiones corporales y los nudos emotivos; observar las ideas propias y las muchas ideas prestadas, inservibles o no, que creíamos nuestras, así como escuchar a los sueños y a las palabras personales y las de aquellos que nos rodean, con una nueva atención: se empieza a vivir el aquí y ahora.</p>
<p>Es hasta entonces que se vive la experiencia de la intuición, como la capacidad de aprehender la totalidad, en un instante, en una mirada. La energía empieza así a fluir y se experimenta la alegría de estar vivos, en movimiento permanente. Las fronteras que antes eran incuestionables empiezan a percibirse relativas.</p>
<p>Para comprender, o mejor, para vivir el Yoga, se debe visualizar al cuerpo como un conjunto de canales y centros de energía en continuo cambio. La energía es una sola, se manifiesta en diversos niveles o planos de organización, y es posible dejarla fluir según se necesite en la vida cotidiana: estudiar, hacer el amor, mirar, respirar, hablar, comer o caminar. Esta energía es conocida como prana.</p>
<p>La palabra Yoga proviene del termino yug: es unidad, del este y del oeste, del sur y del norte, de arriba y abajo, de lo grande y lo pequeño, de nuestro interior con nuestro exterior, de nuestro ser individual, nuestro yo, con el ser y orden universal.</p>
<h4>Reaprender a mirar</h4>
<p>Una de las premisas de la disciplina del Yoga consiste en reaprender a ver la mirada propia y la ajena, tanto las ocultas como las transparentes, y encontrar así una profundidad y una dimensión originaria.</p>
<p>El paso de la percepción a la emoción, luego a los sentimientos, y de ahí a la intuición, implica, en el Yoghismo, atravesar barreras a veces sutiles, a veces aparentemente evidentes. La sombra y la conciencia se entrelazan en una danza de máscaras, pero más allá del juego de éstas, de vez en cuando, aparece la certidumbre de algo trascendente. La certidumbre de que aquello que aún no es, el encuentro consigo mismo es posible, existe y está presente constantemente en el pensamiento más luminoso de occidente y de oriente.</p>
<p>Develar nuestra necesidad puede ser el encuentro con la libertad; pero también producto aparente de lo fenomenológico y de los torbellinos emocionales y mentales que nos atan al pasado o al futuro: es simple autoengaño.</p>
<h4>Etapas básicas del Yoga</h4>
<p>Necesitamos redimensionar, profundizar y actualizar las etapas básicas del Yoga clásico: las cinco contenciones o “reglas de observación moral”: Yama,  así como las cinco disciplinas corporales y psíquicas: Niyama. Ambas son portadores de valores en constante cambio, que sintonizan a la persona con una dimensión energética específica.</p>
<p>Desde la perspectiva del Yoghismo, estas contenciones o reglas tienen un sentido de habilidad, y, a la vez, de soporte básico de toda trascendencia. Cada una de los elementos del Yama: Ahimsa —no violencia—; Satya —veracidad—; Asteya —no robar o sustraer la energía de los demás—; Bramacharya —adecuado manejo de la energía—; y Aparigraha —no avaricia, empatía y servicio—; del Niyama: Sauca —limpieza—; Samtosa —serenidad—; Tapas —realizar servicio impersonal hacia los demás—; Svadhyana, —el estudio y la educación de uno mismo—, e Ishvara Pranidhana —desarrollo de nuestro potencial espiritual—, son la primera llave para acceder a lo trascendente, en cualquier práctica tradicional, estética, ascética, filosófica o psicológica.</p>
<p>Estas etapas básicas requieren el desarrollo de habilidades concretas, tales como la observación —no perder un detalle—; la sensibilidad —vivir el ritmo de nuestro cuerpo—, y la intuición —como etapa superior a la razón—.</p>
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		<title>El Budismo Zen, el camino hacia la liberación</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:41:29 +0000</pubDate>
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		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
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		<description><![CDATA[Sidharta Gautama, el príncipe que prefirió despertar
A través de la meditación Zen, es posible abrir las compuertas más profundas que liberan al ser humano de las limitaciones de la vida y la muerte.
“Un concepto universal de la religión, sin transmisión oral, recreada desde el comienzo de los tiempos”.
El Budismo, en general, nace del Hinduismo, en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>Sidharta Gautama, el príncipe que prefirió despertar</h4>
<p>A través de la <em>meditación Zen</em>, es posible abrir las compuertas más profundas que liberan al ser humano de las limitaciones de la vida y la muerte.</p>
<p>“Un concepto universal de la religión, sin transmisión oral, recreada desde el comienzo de los tiempos”.</p>
<p>El Budismo, en general, nace del <em>Hinduismo</em>, en India, considerado como la religión madre, hace más de 2,500 años. Esta nueva rama religioso/filosófica conocida como <strong>Budismo</strong>, quedó registrada en la historia con el nacimiento de Sidhartha Gautama, hijo del rey de los <em>Shakyas</em>, grupo étnico que habitaba la región que en la  actualidad se llama Nepal.</p>
<h4>Los caminos de Sidhartha</h4>
<p>A <strong>Sidhartha Gautama</strong> se le abren dos caminos, los que tienen que ver con su nacimiento. El primero se refiere al reino humano, ya que por haber nacido príncipe poderoso es heredero al trono de su padre. El segundo es espiritual. Nace con una alta jerarquía espiritual. Posee el potencial para llegar a ser un ser de luz trascendente que aporte caminos de liberación espiritual a la humanidad.</p>
<p><strong>El sabio de los Shakyas</strong></p>
<p>A <strong>Sidhartha </strong>se le conoció por varios nombres, que han quedado registrados en la historia religiosa del <strong>Budismo</strong>. Uno de los más conocidos es  <em>“Shakyamuni”</em>, el cual quiere decir <em>El Sabio de los Shakyas… </em>el sabio de su propio clan.</p>
<p><strong>El surgimiento del Buda</strong></p>
<p>Después de un arduo proceso, de varios años, en el que buscó la respuesta al dolor e ignorancia que aqueja a los seres humanos, llegó a la liberación total. Se le conoce entonces como <strong>Buda</strong>, que quiere decir El que ha despertado o El que esta despierto… ¿de qué? De soñar que es una entidad individual separada totalmente del universo material creado por la Gran Mente. Esta es una de las causas que aísla a los hombres entre sí, los fragmenta y causa dolor. Entonces, el Budismo es la filosofía religiosa que contiene las enseñanzas del <strong>Buda</strong>.</p>
<h4>Difusión del Budismo</h4>
<p>Este budismo pasa de India al Tíbet, después a otros territorios que hoy se les conoce como Tailandia, Vietnam, Birmania, Corea y otras regiones que fundieron cada una a su propia cultura y antecedente religioso. Crearon su propia expresión del <strong>Budismo</strong>.</p>
<h4>Budismo Zen + Taoísmo</h4>
<p>Oro gran momento histórico surge cuando el <strong>Budismo </strong>es llevado a China por el gran Maestro Iluminado: <strong>Bodhidharma</strong>, el 28 Patriarca en línea directa del <strong>Buda</strong>, en el año 470 de nuestra era. Se expande así la enseñanza de Bodhidharma quien es considerado el padre de la secta <em>Zen</em>. Comienza el <em>Budhismo Zen</em>, el cual absorbe al Taoísmo, la religión China de esa época.</p>
<p>Por muchos siglos el <em>Budhismo Zen</em> permea la vida e historia de China, desde los emperadores y sus cortes que lo practican, hasta los samuráis, artistas y poetas. Alcanza su máxima expresión.</p>
<p>Hasta la fecha, la cultura y la sociedad en China conserva muchos conceptos budistas, así como monasterios.</p>
<h4>Zen Budismo</h4>
<p>En China mediante la sabiduría de <strong>Bodhidharma</strong>, el <strong>Zen Budismo</strong> alcanza altura y profundidad. ¿Por qué <strong>Zen Budismo</strong>? ¿En que se ha transformado?</p>
<p><strong>Bodhidharma </strong>trascendió las teorías, los textos sagrados conocidos como Sutras, discursos, así como millones de palabras que han surgido a través del análisis y difusión de la enseñanza del <strong>Buda</strong>.</p>
<p>Como todos los budas del presente, el pasado y el futuro, confirma que únicamente a través de la meditacion Zen se puede lograr la iluminación. Enseña que el potencial para abrir la compuerta a la Sabiduría y la Iluminación está viva dentro de todos y cada uno de los hombres, que, a través del zazen o meditación Zen, es posible abrir las compuertas más profundas que liberan al ser humano de las limitaciones de la vida y la muerte.</p>
<h4>Aportaciones de Bodhidarma</h4>
<p>Entonces, <strong>Bodhidharma </strong>aporta dos mensajes: la liberación total y que el discurso, los estados contemplativos, el éxtasis, las catarsis, y lo comprendido dentro de estructuras y métodos, así como los estudios intelectuales, no logran la experiencia auténtica y trascendente. Ésta sólo se alcanza a través de la experiencia. Nadie puede transferir, dotar a otro o dar lo que no ha alcanzado mediante un inmenso esfuerzo, de su experiencia.</p>
<h4>Dogen, un maestro japonés</h4>
<p>Otro maestro trascendente e iluminado llamado <strong>Dogen</strong>, quien nace en Japón. Desde muy pequeño vive la vida de un monje y estudia con diferentes maestros. Después de arduos años y al ser ratificado por sus maestros como alguien trascendido, viaja a China, aún insatisfecho con su comprensión del Dharma —enseñanzas del <strong>Buda—</strong>. Regresa a Japón, tras 13 años de estudios en China, a recrear y difundir la más pura y profunda expresión del <em>Zen </em>Budismo.</p>
<p>De los linajes japoneses han surgido la mayor parte de las escuelas de occidente; sin descartar algunos linajes que ya residen en este continente, de origen tailandés como las escuelas <em>Vippasana</em>; los cinco linajes del Budismo Tibetano, o uno que otro Maestro Zen de origen chino.</p>
<p>Grandes maestros contemporáneos como <em>Yasutani’Roshi, Harada Roshi, Koun Yamada Roshi</em>, y muchos otros, han bendecido a occidente con sus enseñanzas. Han dejado a sus Herederos Dharma para que continúen sus enseñanzas.</p>
<h4>Enseñanzas del Buda</h4>
<p>La joya o piedra angular de las enseñanzas del <strong>Buda </strong>son las <em>Cuatro Nobles Verdades</em> y el <em>Sendero Óctuplo</em>.</p>
<p>En las Cuatro Nobles Verdades, el Buda enseña las verdades del dolor o insatisfacción humanos, en tanto que a través del Sendero de Ocho Brazos enseña cómo vivir para erradicar el dolor y alcanzar la trascendencia.</p>
<p>Las Cuatro Nobles verdades:</p>
<ol>
<li>En efecto, el <em>sufrimiento existe</em>, es inevitable en la experiencia humana.  En Pali se denomina <em>Dukha</em>. Se traduce como profunda insatisfacción, angustia, sufrimiento e inseguridad.</li>
<li>Que en efecto, <em>Dukha </em>se deriva de la resistencia a aceptar que todo en el universo y la experiencia humana es impermanente; nada se queda fijo; ninguna relación o estado, o logro, o experiencia es permanente.  Todo pasa a través de nosotros como una cascada de agua; no podemos aferrarnos a ella.</li>
<li>Que en efecto, el sufrimiento se origina también a partir de vivir egocéntricamente dejándonos dominar por los “Tres Venenos” conocidos en todas las líneas de Budismo: ira, avaricia e ignorancia.  Estos “venenos” no son más que patrones equivocados que rigen nuestras acciones, siempre viendo por el interés personal, seguridad y poder.</li>
<li> Que en efecto, existe la liberación del sufrimiento si se sigue el <em>Sendero Óctuplo</em> a través del cual seguimos vidas de una relación respetuosa y equilibrada con todo lo que existe. Todo acto de nuestra vida no sólo involucra el bienestar personal, sino el de todos los Seres Sintientes&#8230; frase famosa en el <strong>Budismo</strong>.</li>
</ol>
<p>Un simple ejemplo de la aplicación de esta guía para la vida invita a:</p>
<ol>
<li>No matar a través del vegetarianismo; no matar el tiempo; no matar a otros con calumnias y chismes o envidias.</li>
<li>No robar cosas materiales, tiempo, dinero, esfuerzo, etcétera.</li>
<li>No utilizar la sexualidad erróneamente, si no con profundo respeto y compromiso.</li>
<li>No mentir, adulterar información o sugerir cosas infundadas.</li>
<li>No disminuir a otros mientras que nos elevamos a nosotros mismos con actos y conversaciones o actitudes.</li>
<li>No tomar intoxicantes que nos empañan la mente o inducir a otros a consumirlos.</li>
<li>No negarle ayuda a quien nos la pida en cualquier circunstancia.</li>
<li>No hablar mal de los defectos de otros, más bien, retornar de inmediato a nuestros propios defectos y trabajar arduamente por erradicarlos.</li>
</ol>
<p>Además de vivir estos lineamientos con honestidad y buena intención, apoyar nuestra comprensión de la vida y del Universo con zazen o meditación, para erradicar puntos de vista egocéntricos, con el fin de lograr una clara y amplia visión de las cosas del mundo interno y externo.</p>
<p>El zazen purifica la mente. Podemos ver con claridad qué es lo que nos ha causado sufrimiento; desarrollamos asimismo una fina consciencia, la que aplicamos para vivir en el momento presente, sin evadirse siempre en el  pasado o en el futuro&#8230; <em>La Eternidad solo la podemos tocar en el momento presente, es todo lo que tenemos</em>.</p>
<p>Como efectos secundarios el <em>zazén </em>también otorga paz interna, ecuanimidad, amplía visión de las cosas; da resistencia emocional; fe para ir descubriendo que nuestro proceso humano es eterno, seguro y lleno de belleza. Nos libera además de vivir encadenados a la ira, avaricia e ignorancia.</p>
<p>Bibliografía:</p>
<p><em>Los Tres Pilares del Zen</em>, <strong>Roshi Philip Kapleau</strong>.<br />
 <em> Insight Meditation, Meditación Introspectiva</em>, <strong>Joseph Goldstein</strong>.<br />
 <em> Lo que el Buda nos Enseño</em>, <strong>Walpola Rahula</strong>.</p>
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		<title>La vía taoísta del Yoga, amor y el sexo</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:40:13 +0000</pubDate>
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		<description><![CDATA[El Tao se ha traducido como &#8220;vía” o “camino”, sin  embargo, el hombre que le dio a este término un sentido metafísico fue Lao Tsé,  en su libro el Tao Te Ching, como el principio primario que todo lo abarca y sostiene, del cual surgen “los Diez Mil Seres” —toda la Creación—. Es [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-297" title="Vía taoista del yoga" src="http://www.revistayogayoghismo.com/wp-content/uploads/2010/01/via-tahoista-yoga.jpg" alt="Vía taoista del yoga" width="180" height="130" />El Tao se ha traducido como &#8220;<em>vía</em>” o “<em>camino</em>”, sin  embargo, el hombre que le dio a este término un sentido metafísico fue Lao Tsé,  en su libro el <em>Tao Te Ching</em>, como el principio primario que todo lo abarca y sostiene, del cual surgen “los Diez Mil Seres” —toda la Creación—. Es intangible, inconmensurable e infinito. Sólo podemos percibirlo mediante nuestros sentidos, cuando se manifiesta, como algo tangible.</p>
<p>Desde la más remota antigüedad, los chinos han cultivado diversas prácticas relacionadas con el manejo consciente de la energía sexual y emocional, para unirse con el <strong>Tao</strong>, con lo divino, lo  intangible e infinito.</p>
<p>Algunos expertos aseguran que los primeros textos taoístas que hablan de una alquimia sexual interna (Nei Dan) surgen durante el período de Primavera y Otoño (770-476 a. C.), así como los tratados del emperador Amarillo durante la Dinastía <em>Han</em> (206 a.  C.-220 d. C.)</p>
<p>Desde la visión taoísta, la energía vital dentro del cuerpo humano tiene diferentes cualidades y se mueve de distintas maneras en cada individuo. En estas sutiles diferencias está basada la medicina tradicional China, la acupuntura, la moxibustión, la herbolaria, el arte del<em> Qí  Gong</em> —Yoga chino de la respiración y el manejo de la energía vital—, incluso  las artes marciales chinas.</p>
<p>De la calidad de esta energía vital depende no sólo nuestro estado de enfermedad o de salud, el proceso de envejecimiento o de rejuvenecimiento y nuestras emociones negativas o virtudes. Nuestros estados de consciencia dependen también del flujo y calidad de la energía vital.</p>
<p>Existen tres tipos básicos de energía en la alquimia  interior (<em>Nei Dan</em>):</p>
<p>1. El<em> Ching </em>(la Esencia). Esta energía se mueve en la zona pélvica del cuerpo humano, viaja a través del semen, en el hombre; y en el óvulo, en la mujer: es la “esencia de vida”. Nuestra salud general depende de esta energía. Si ésta es dilapidada, la persona enfermará y envejecerá prematuramente, pero si es cultivada y transformada, el individuo se mantendrá sano y retardará su proceso de envejecimiento.</p>
<p>2. El <em>Chí</em> (el Hálito). Esta energía se mueve en el plexo cardíaco del cuerpo humano. Está relacionada con las emociones. Así, si la persona tiene emociones negativas recurrentes tales como odio, rencor, celos, arrogancia, impaciencia, tristeza, depresión, preocupación, miedo, enfermará y envejecerá prematuramente. En cambio, si cultiva las virtudes de la amabilidad, la tolerancia, el amor incondicional, el perdón, la alegría de vivir, el abandono a la voluntad superior, la persona cultivará la salud y retardará su proceso de envejecimiento.</p>
<p>3. El <em>Shen</em> (el Espíritu). Esta energía se mueve en el centro de la cabeza del cuerpo humano y se relaciona con la consciencia espiritual y la creatividad.</p>
<p>La alquimia sexual taoísta consiste básicamente en  transformar el <em>Ching</em> (la esencia) en <em>Chi</em> (el hálito) y éste en <em>Shen</em> (Espíritu).  Existen diversas prácticas para este propósito como el <em>Arte de la Inyaculación</em>, por medio de la cual el hombre es capaz de separar el mecanismo neurofisiológico que produce un orgasmo, del que produce la eyaculación, de manera que pueda tener varios orgasmos sin eyacular. Transfiere las convulsiones orgásmicas que se darían en la próstata, a las glándulas superiores como la pineal, la pituitaria, el hipófisis y el hipotálamo. Provoca estados de éxtasis místicos asociados al erotismo y el amor, durante un encuentro sexual.</p>
<p>En el caso de la mujer, a este fenómeno se le llama  “<em>La gran absorción orgásmica</em>”, que le permite entrar en estados de éxtasis y  experimentar la conexión que tiene con el <strong>Tao</strong>, con el origen de la vida, por medio de su útero. Éste, en el taoísmo es considerado como una “antena dimensional”, especialmente si tiene nueve orgasmos.</p>
<p>“Los nueve orgasmos de la mujer” se consideran como un puente entre los mundos espiritual y físico, ya que cuando una mujer los experimenta, siente “la pequeña muerte” que la lleva a hacerse uno con la fuente de toda creación, con el <strong>Tao</strong>.</p>
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		<title>Samyama: una invitación a la paciencia</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:39:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

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		<description><![CDATA[En cada paso que se da en el camino del Yoga, existen algunas recomendaciones clásicas. Una de ellas aconseja paciencia al iniciar la práctica del Samyama, el estadio de los tres últimos niveles del sistema Astânga Yoga — Dharana, atención; Dyana unión; y Samadhi, iluminación—,  y del Raja Yoga, ya que si se anhela [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En cada paso que se da en el camino del Yoga, existen algunas recomendaciones clásicas. Una de ellas aconseja paciencia al iniciar la práctica del Samyama, el estadio de los tres últimos niveles del sistema <em>Astânga Yoga</em> — <em>Dharana</em>, atención; <em>Dyana</em> unión; y <em>Samadhi</em>, iluminación—,  y del Raja Yoga, ya que si se anhela la trascendencia y la iluminación, el ego empezará a funcionar como un huracán, absorbiendo la energía que se ha refinado.</p>
<p>Practicar una postura hierática —sagrada— sin haber logrado previamente la maestría del “contacto” con las percepciones, descubrir el arte de “desconectar” y “deshacer tus nudos” emocionales, puede ser un buen camino para profundizarlos y complicarlos más, pues, sin ese dominio, se evita la liberación de la propia carga.</p>
<h4>Meditación</h4>
<p>La  meditación es el primer escalón del <em>Samyama</em>; permite hacer presentes pequeños instantes de silencio. Al principio, serán experiencias fugaces, más tarde se volverán cotidianas, hasta que llega el momento en que se accede al silencio, a voluntad.</p>
<p>Tal práctica contrasta con el concepto de meditación que se tiene en occidente, el cual posee diversas interpretaciones, desde “aplicar el entendimiento a la consideración de una cosa”, hasta experiencias de “sonidos” y “luces”, provocados en ciertas prácticas de cierto misticismo elemental.</p>
<h4>Concentración</h4>
<p>La concentración, segundo escalón del Samyama, es la acción de penetrar en los objetos externos, sean o no iconos de la tradición, símbolos, objetos de arte, objetos utilitarios o de la naturaleza. En este escalón es esencial la presencia del Maestro, y la plena identidad del sí mismo. El Maestre<strong> Serge Reynaud de la  Ferrière</strong> nos alerta en cómo acceder a esta práctica: “no es una acción de disolverse en el objeto, sino de penetrar en su vibración sin perder la identidad del sí mismo”.</p>
<p>Meditación y concentración constituyen aún una experiencia, al permitirnos acceder a un estado de vibración y, por lo tanto, de conciencia del sí mismo. Facilitan adquirir la habilidad para responder al medio, de acuerdo a cada circunstancia; permiten fluir. Asimismo, se adquiere una inteligencia cualitativamente diferente, porque ya no existen patrones determinados por la cultura o la educación que aprisionen, ni respuestas confeccionadas —introyectadas—. Cuando se devela al ser, la acción continúa: se tiene acceso al centro de sí mismo.</p>
<h4>Paciencia, requisito de libertad</h4>
<p>En la  práctica, <em>Samyama</em> siempre actúa en la conciencia plena, de tal manera que evita estados de autosugestión o autohipnosis, y “&#8230; no puede ser obtenida sino por medio de una síntesis del saber y de la intuición, de la razón y de la sensación, de lo objetivo y de lo subjetivo” (R. de la Ferrière).</p>
<p>En síntesis, la paciencia es, pues, requisito para permitir la experiencia de la libertad de los citavritti, de las pasiones y los torbellinos mentales, algo diferente de la cultura y educación que hemos recibido: cierta tensión que exige resultados, beneficios, productos, satisfactores inmediatos ante cualquier esfuerzo. En la consciencia colectiva introyectamos que, ante cualquier reto, el mejor camino es el más corto.</p>
<p>La  experiencia del <em>Samyama</em> trasciende la tendencia aprendida en la que nuestro ego marca el camino a seguir, ya que se busca la identidad del ser, de nuestro sí mismo.</p>
<h4>Meditación <em>Vippâsana</em></h4>
<p>Dentro de  las diversas tradiciones de las escuelas de meditación, la más conocida se  llama <em>Vippâsana</em>, la cual es la más recomendable para lograr la sintonía entre  las consciencias corporal, emocional y mental.</p>
<ol>
<li> La técnica se realiza caminando, con consciencia de cada movimiento del cuerpo, por pequeño que éste sea, con los ojos abiertos.</li>
<li>Se puede caminar en círculo, en línea recta o  regresando. Cada movimiento se realiza lentamente, en cámara lenta.</li>
<li>Se debe observar cualquier estímulo exterior —formas, volúmenes, colores, olores, movimientos, sonidos, ruidos, etcétera—, sin involucrarse, evaluarlo o detenerlo.</li>
<li>Camina lentamente, pero sin atender las percepciones, solo la respiración, el aire que entra y sale del cuerpo. Después, la atención se lleva al contacto de los pies con el piso.</li>
<li>Pon atención en los latidos del corazón. Deja que el prana entre y toque tu corazón (del movimiento al corazón). Si es difícil, atiende la base la columna vertebral y, de ahí, el corazón.</li>
<li>Percibe el aire que entra por la garganta. La  respiración tiene que ser lenta y prolongada, sin forzarte en lo más mínimo.</li>
<li>Cuando descubras que estás plenamente relajado, deja el prana invada todo el cuerpo. No se fija la atención en ningún punto; se deja pasar cualquier pensamiento; solamente se observa.</li>
<li>El movimiento ha tomado un ritmo; se entran  en un estado vibratorio especial. Vive la no experiencia de ti mismo.</li>
<li>Camina de 20 a 30 minutos, después  relájate recostado en el piso unos cinco minutos.</li>
</ol>
<p>La técnica  de <em>Vipassana</em> se puede realizarse de 20 a 60 minutos, con los ojos cerrados.</p>
<p>Para lograr el estado de meditación, hay que parar toda tensión, atención corporal, mental y emocional. Parar toda actividad es una experiencia íntima del ser, ontológica. La persona se despoja de ropajes; estás ahí, en el ser, en tu centro, totalmente relajado. Existe una línea sutil, una frontera, que atravesar sin perder tu plena identidad.</p>
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		<title>Yoga y sexualidad: la feminidad</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:30:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Experiencia]]></category>

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		<description><![CDATA[La feminidad y la masculinidad afloran de una fuente común: el Ser, y se dualizan en dos corrientes: la Mujer y el Hombre. En lo esencial de su naturaleza las características son comunes, en su personalidad humana son complementarias. Por eso la feminidad y la masculinidad se polarizan y se atraen, tratando de fundirse y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La feminidad y la masculinidad afloran de una fuente común: el Ser, y se dualizan en dos corrientes: la Mujer y el Hombre. En lo esencial de su naturaleza las características son comunes, en su personalidad humana son complementarias. Por eso la feminidad y la masculinidad se polarizan y se atraen, tratando de fundirse y retornar a su fuente original.</p>
<h4>Tiempo y Espacio</h4>
<p>El Yoghismo enseña que el ser absoluto es Luz ausente de realidad, y que esa Luz se fragmenta en corpúsculos vibrantes, polarizados, que existen como esencia en el Tiempo y se manifiestan como presencia en el Espacio. Como esencia en el Tiempo constituyen el principio masculino y como presencia en el Espacio establecen el principio femenino. De estos dos principios universales nacen todas las cosas del Universo. En la sabiduría china esta idea se plantea poéticamente con gran sabiduría.</p>
<table border="0" cellspacing="15" cellpadding="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td width="25%"></td>
<td width="*">
<p>El Gran uno mora</p>
<p>en el corazón de la Luz del Cielo.</p>
<p>Nada existe por encima de Él</p>
<p>la Luz del Cielo circula</p>
<p>entre los dos ojos</p>
<p>y alumbra las diez mil cosas&#8230;</p>
</td>
<td width="25%"></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Los antiguos ‘Hombres blancos y barbados’, los Maestros Solares de América, representaron estos principios en las figuras de Ometéotl, el Padre Creado de la Dualidad que delega su poder en Ometecuhtli, (Dos-Señor), su hijo, y en Omecihuatl, (Dos-Señora), su hija. Para los cristianos el Creador es el Padre, y de Él emanan el Hijo, como salvador y el Espíritu Santo como revelador, cuyo símbolo es una paloma y corresponde al principio femenino.</p>
<h4>Masculinidad posesiva; feminidad selectiva</h4>
<p>En el plano de la realidad, el Hombre y la Mujer son Seres Humanos. Como Seres son indiferenciados, como humanos son personas con características distintivas. La masculinidad en su nivel instintivo tiende a la posesividad; la feminidad por instinto es selectiva. El macho trata de perpetuarse a través de la hembra transmitiéndole la esencia de la Vida; la hembra también desea perpetuarse y, para conseguirlo, trata de seleccionar lo mejor que la vida le ofrece, para que la ésta evolucione y perdure.</p>
<p>Ambas tendencias tienen arraigo en la Ley de Selección Natural. Es comprensible que el macho trate de perpetuarse en la mayor cantidad de hembras que pueda seducir; y también es comprensible que la hembra sólo se deje seducir por el macho más fuerte o más bello, y también por las cualidades masculinas relacionadas con la riqueza material, la inteligencia o la espiritualidad.</p>
<h4>La pareja, vía de inspiración</h4>
<p>En un plano psicológico, la feminidad es inspiradora y la masculinidad es creadora. La mujer inspira al hombre el deseo de crear, no solamente hijos, sino también riqueza, Arte, Ciencia e inclusive, trascendencia, es decir, inmortalidad. Por eso se ha dicho popularmente que ‘detrás de un gran hombre hay siempre una gran mujer’. Y esa inspiración femenina puede ser positiva o negativa. Muchos hombres han realizado cosas notables, más por el rechazo de una mujer que por su aceptación. Sin embargo, la vía más noble para la inspiración y la creación es la de pareja, la familia, la sociedad y la cultura.</p>
<h4>Equilibrio entre razón e intuición</h4>
<p>La mente masculina es racionalista, práctica y también responsable. La mente femenina es intuitiva, reveladora e impredecible. La mejor relación de la mente masculina y de la mente femenina se da en el equilibrio de la razón y de la intuición, donde la mente intuitiva de ella abre nuevos horizontes a la mente racionalista de él, y la mente de él concretiza las intuiciones de ella.</p>
<h4>Amor y libertad</h4>
<p>La feminidad arraiga, crece, enaltece y florece en el amor. La masculinidad se define, se ilumina y se trasciende en la libertad. La falta de compresión de este hecho es causa de incontables contradicciones. El amor y la Libertad pertenece a la realidad donde el Espacio como forma y el Tiempo como existencia se integran en una cuarta dimensión dando unidad a la diversidad, y la Libertad pertenece a la Verdad, donde no existen límites temporales ni existenciales.</p>
<p>En la Verdad el Amor es obsoleto, pues la Verdad es una; en la realidad la Libertad es un mito, pues la libertad de uno termina donde comienza la de otro y, en la práctica no hay libertad total, solo condicional.</p>
<h4>Verdad y realidad</h4>
<p>La feminidad, por su facultad de revelación, pertenece a la Realidad; la masculinidad, por su esencia creadora, pertenece a la Verdad. Pero hay que comprender que la Verdad solo puede revelarse en la Realidad como forma y existencia, para conocerse a sí misma, y que la Realidad tiene su fuente en la Verdad y, por lo mismo, no es una ilusión, sino una revelación cambiante de las infinitas posibilidades de manifestación que encierra la Verdad. Esto no significa que la Feminidad sea inferior a la masculinidad, pues ambas tienen su fuente en la Verdad, en el Ser. Por eso el hombre y la mujer son Seres Humanos, es decir, simultáneamente Verdad y Realidad; Verdad en el Ser y Realidad en lo Humano. Todo esto, naturalmente, implica una problemática sexual que trataremos en otros trabajos de Cultura Iniciática.</p>
<h4>Héroe Solar y Virgen Madre</h4>
<p>En su aspecto trascendental, simbólicamente la feminidad y la masculinidad se sugieren en el mito del Héroe Solar y de la Virgen Madre. El Héroe Solar es el hombre que apoyado en los valores de su masculinidad logra elevar su conciencia hasta la experiencia de lo Divino de su esencia. La Virgen Madre es la mujer que logra desarrollar todas las características de su feminidad y abre su conciencia a la revelación divina, es decir, a la posibilidad de convertir en Realidad lo que es Verdad.</p>
<p>Este mito, en el Tantra sirve para sugerir porqué una mujer representa la puerta, el camino, ‘el punto donde se cruzan las dos colas de las serpientes’, —según la Tradición— pues ese punto constituye el límite de la Realidad donde ella cumple la función de reveladora conscientemente. Pero como la mujer es también un Ser, tiene la posibilidad de abrirse a la revelación Divina’.</p>
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		<title>El Yoga y el desarrollo de las facultades mentales</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 04:29:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>

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		<description><![CDATA[Para quien ha conquistado la Mente, ella es la mejor amiga. Pero para quien fracasa en el intento, la Mente se convierte en la peor enemiga. Quien ha conquistado la Mente, y ha obtenido de esta manera la paz, ya ha alcanzado el Ser (Paramatman). Para él la alegría y el dolor, el frío y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Para quien ha conquistado la Mente, ella es la mejor amiga. Pero para quien fracasa en el intento, la Mente se convierte en la peor enemiga. Quien ha conquistado la Mente, y ha obtenido de esta manera la paz, ya ha alcanzado el Ser (Paramatman). Para él la alegría y el dolor, el frío y el calor, el honor y el deshonor, son iguales.”</p>
<h4>Baghavad Gita VI, 6-7</h4>
<p>El de la Mente y su naturaleza es sin duda el misterio más fascinante que se presenta al hombre desde el principio de los tiempos. La búsqueda de una explicación exhaustiva marca el recorrido mismo del pensamiento humano&#8230; La historia de las ideas es el curso mismo de las innumerables respuestas al problema de la Mente. La historia de una realidad que indaga sobre sí misma”.</p>
<h4>A.G.  Sabatini, E. Lanneo, Le nuove frontiere della Mente</h4>
<p>El tema que abordaremos en este artículo es cautivante aunque extremadamente difícil de tratar. Es cautivante porque en todas las épocas el hombre (y en especial el contemporáneo) se da cuenta de la Mente reviste una importancia fundamental en la vida del individuo y que el conocimiento de los propios límites mentales y la posibilidad de trascenderlos con el salvoconducto para llevar una existencia mejor.</p>
<p>Es difícil, porque la Mente es algo que, a pesar de pertenecernos, se escapa a las definiciones y tampoco es fácil de encuadrar, por lo que resulta para el ser humano por lo menos un misterio. Quizás por esto mismo se ha dicho que “Mente es un término genérico y es poco usado por los filósofos”</p>
<p>Resulta también complicado porque cuando se habla de “desarrollo de las facultades mentales”, la mentalidad moderna, y en especial la occidental, se enfoca sobretodo a la consecución de resultados brillantes y desempeños espectaculares. Por lo tanto, la mayor parte de las personas se siente atraída por los “poderes”, las así llamadas siddhis del Yoga y por las manifestaciones sobrehumanas o sobrenaturales, sin preocuparse por conocer o disfrutar las facultades que ya posee.</p>
<p>La competitividad continua se encuentra inscrita en la mentalidad moderna, occidental y tecnológica, la necesidad de obtener resultados cada vez más sorprendentes para impresionar a los demás (y finalmente para demostrar que se cuenta con algo). Al mismo tiempo, esto implica la falta de aceptación de la realidad con sus límites aunque también con sus infinitas potencialidades.</p>
<p>Digamos en este momento que si bien el verdadero Yoga espiritual, el Yoga Iniciático, reconoce la posibilidad de desarrollar poderes que pueden ser extraordinarios (en particular los mentales), los considera como un evento colateral durante el recorrido espiritual y no como su objetivo final. Más bien, los verdaderos Maestros Iniciados ponen en guardia a los discípulos en cuanto a buscar de manera demasiado insistente esos poderes, ya que esto los desvía del objetivo principal.</p>
<p>Pero  entonces, ¿cuál es este objetivo? La respuesta es la del <em>Baghavad Gita</em>:  el objetivo es la unión del ser individual (<em><strong>atman</strong></em>) con el Ser Supremo o Ser  (<em><strong>Paramatman</strong></em>), en resumen, la unión del hombre con Dios.</p>
<p>En este proceso los poderes extraordinarios pueden o no manifestarse. Pero hay un hecho verdadero: quien haya alcanzado la unión con el Ser o por lo menos haya recorrido un poco de camino en esta dirección debe haber alcanzado un buen nivel de conocimiento de sus facultades mentales y por ende debe haberlas desarrollado cabalmente.</p>
<h2>¿Qué es entonces la Mente?</h2>
<p>Entramos en un ámbito verdaderamente difícil, a menudo confuso y tan amplio que se encuentra todavía en el centro de grandes discusiones entre filósofos, psicólogos, biólogos, físicos y teólogos. Sobre el tema han surgido diversas teorías, a menudo bastante interesantes, pero todas lejos de poder ofrecer explicaciones exhaustivas. Sólo con el objeto de refrescar la memoria recordaremos a algunas de ellas: el <strong>dualismo cartesiano</strong>, según  el cual una Mente externa e independiente ejercitaría “fuerzas místicas sobre el cerebro para inducirlo a conformarse a su voluntad. El <strong>idealismo</strong> que reniega del mundo físico y para el que todos los eventos se consideran como construcciones mentales; el conductismo  que niega en cambio los procesos mentales. Para el paralelismo psicofísico , se admiten los procesos mentales pero se ligan de manera indisoluble con los físicos; mientras que el pansiquismo (sostenido por Theilard de Chardín y otros estudiosos) considera la existencia de una forma del conocimiento de todas las cosas, Más recientemente, la Mente constituye ya una característica intrínseca de cada electrón. Se llega de este modo al funcionalismo, mismo que sostiene que los procesos mentales son como el software de las computadoras.</p>
<p>¿Quién está en lo cierto? Efectivamente, todas estas razones  son sugestivas y poseen elementos de verdad. De todas maneras, las corrientes más modernas que estudian la Mente y sus procesos han llegado a una conclusión o más bien a un punto de partida de importancia:</p>
<p>“En algún momento es necesario preguntarse si las funciones mentales pueden en última instancia reducirse a procesos físicos del cerebro&#8230; o si existen leyes y principios adicionales relacionados con la Mente que no puedan derivarse de manera mecanicista a partir de la física de la materia inanimada”.</p>
<p>No existe razón para no reconocer el hecho obvio de que la consciencia es un principio que fundamentalmente trasciende no sólo a la física y la química sino también a los procesos mecanicistas de los seres vivos”</p>
<p>Los  últimos estudios sobre el cerebro permiten reconocer dos niveles en su  funcionamiento:</p>
<p>El inferior; determinado por el funcionamiento de cada una de las neuronas y por la transmisión de los impulsos nerviosos entre ellas.</p>
<p>El superior: el cerebro es un sistema organizado en forma de red. Debido justamente a esa retícula increíblemente complicada de sistemas eléctricos, el cerebro tiene la capacidad para expresar las extrañas propiedades no físicas de la dimensión mental.</p>
<p>Probablemente,  G. Bateson ha acuñado la definición más importante de Mente en la actualidad:</p>
<p>“Una mente es un agregado de partes o componentes interactuantes&#8230; La explicación de los fenómenos mentales se encuentra siempre en la organización e interacción de múltiples partes”</p>
<p>En  síntesis, la mente no sería más que una “estructura que conecta”, <strong>una red</strong> entre  innumerables elementos todos relacionados entre sí.</p>
<p>Esta hipótesis es tanto más apasionante a medida que se demuestra que es verdadera en todos los niveles. Hasta hace algunas décadas se pensaba que en el nivel celular la célula no era otra cosa que un espacio aislado de citoplasma en el cual vagaban los diversos orgánulos. Esto fue hasta que se descubrió una red ultramicroscópica de micro tubos que, como hilos invisibles, guían todos los movimientos celulares internos, desde los fluidos intracitoplasmáticos hasta la división mitótica.</p>
<p>Ya  hemos dicho que el <strong>cerebro</strong> se encuentra estructurado como una red neuronal. Inconscientemente, el ser humano está reproduciendo las estrategias de la naturaleza y de su mismo organismo en la red mundial de computación, <strong>Internet</strong>.</p>
<p>Lo más asombroso, y sobre lo cual los biólogos han formulado muchas hipótesis, si bien todavía no han sido demostradas, se refiere a los “campos morfogenéticos” que dirigirían, como una red macroscópica de hilos invisibles, el desarrollo de las formas animales, realizando la transferencia de información sin que exista una transferencia de energía. Se trata del fenómeno de la resonancia mórfica propuesta pro R. Sheldrake. Aún más recientemente, un físico ha propuesto, y esta vez con una mayor cantidad de elementos demostrativos, la teoría de las líneas del universo, según la cual todos los objetos, partículas o seres vivientes de este universo trazan en el espacio y en el tiempo una trayectoria espiral (y para el movimiento espiral mismo de las galaxias en el espacio &#8211; tiempo curvo y continuo) que está destinada a interceptar las trayectorias de otros objetos, partículas o seres, constituyendo de esta manera una gigantesca telaraña que contendría la información de todas las interacciones que tuvieron lugar en el universo desde su inicio. Gracias a esta telaraña de líneas, grupos similares de “partículas ”resonarían” de manera reciproca dando lugar al fenómeno de resonancia mórfica instituido por Sheldrake</p>
<p>Legados  a este punto, el antiguo aforismo de la <strong>Tradición Hermética</strong>,  según el cual “Todo es Mente; el Universo es mental”, puede parecernos menos  enigmático.</p>
<p>La Tradición Iniciática enseña que la Mente es uno de  los <strong>tres planos de manifestación</strong> del cosmos. El cosmos tiene una estructura  ternaria porque se manifiesta a través de:</p>
<ul>
<li>Mente</li>
<li>Energía</li>
<li>Materia</li>
</ul>
<p>Obviamente,  la materia está constituida por los átomos y las partículas elementales; la  <strong>energía</strong> se presenta bajo la forma de fluidos que mantienen a la materia en  forma dinámica, la <strong>mente</strong> está constituida por el plano de las leyes y constantes universales que vuelven “ordenado” al universo (precisamente, kosmos en griego significa “orden”) , y ahora podremos agregar también que es aquel “sistema que conecta” a todo el universo.</p>
<p>El ser  humano es una síntesis del cosmos, un reflejo suyo hecho “a imagen y  semejanza”. En efecto, presenta:</p>
<ul>
<li>Una mente</li>
<li>Una esfera emocional</li>
<li>Un cuerpo u organismo</li>
</ul>
<p>El  <strong>cuerpo</strong> es el vehículo material que realiza nuestras acciones. La <strong>esfera</strong> <strong>emocional</strong> es el conjunto de sensibilidad, reacciones, pasiones, sentimientos y  sentido moral que da impulso a nuestro cuerpo. La <strong>mente</strong> es la capacidad para analizar, estudiar y razonar, y finalmente de “conectar”, o sea, de ordenar, de dar orden y congruencia a los fenómenos de nuestro mundo interior y exterior.</p>
<p>Pero la tradición sostiene también que la estructura ternaria se refleja en todos los niveles. Por lo tanto, la mente tiene también un subplano físico, energético y mental.</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="100%">
<tbody>
<tr>
<td></td>
<td>-&gt; Subplano mental</td>
<td>-&gt;intuición</td>
</tr>
<tr>
<td>Mente</td>
<td>-&gt;Subplano energético</td>
<td>-&gt; razonamiento, análisis,  pensamiento.</td>
</tr>
<tr>
<td></td>
<td>-&gt;Subplano físico</td>
<td>
<p>-&gt;sistema cerebro espinal con actividad</p>
<p>físicoquímica, biológica</p>
</td>
</tr>
<tr>
<td></td>
<td></td>
<td></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p>El  Maestro José Marcelli sostiene que la mente humana a través de el subplano  físico<strong> percibe y conoce</strong> (aspecto objetivo de la mente), el subplano emocional  <strong>piensa y razona</strong>, y el subplano mental <strong>intuye y crea</strong> (aspecto subjetivo de la mente)</p>
<p>¿Cómo  se propone el Yoga influir sobre la mente para desarrollar sus facultades y sus  funciones?</p>
<p>El Yoga  es un sistema holístico, vale decir, integrado, que actúa al mismo tiempo sobre  todos los planos y los subplanos.</p>
<p>El Hatha yoga prepara con el yama — si es que así se puede decir de manera introductoria —, a la mente por medio de una alimentación natural y correcta: el hecho de no ingerir carnes animales excluye de nuestra dieta algunas sustancias consideradas como “nervinas” que vía refleja excitan nuestro sistema nervioso central. En el nivel psíquico, el hecho de no sentirnos responsables, ni siquiera de manera indirecta de matar una vida animal permite un acercamiento más sereno a la existencia. Además, bañarse con agua fría induce por vía refleja la vasodilatación y la relajación muscular, así como una particular frescura y lucidez mental. Un organismo sano, limpio, bien nutrido y psíquicamente equilibrado permite a la mente dedicarse a funciones que no son meramente vitales.</p>
<p>También se ha  demostrado que la práctica de las âsanas induce:</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<ul>
<li>Producción de  endorfinas -&gt; estado de bienestar</li>
<li>Resistencia cutánea  eléctrica -&gt; disminución del estado de ansiedad</li>
<li>Producción de  catecolaminas -&gt; disminución dl estado de estrés</li>
<li>Consumo de O²-&gt;  disminución de la oxidación celular</li>
<li>Actividad del sistema  límbico -&gt; mayor control de la emotividad</li>
<li>Actividad de la  corteza cerebral -&gt; mayor conocimiento y lucidez mental.</li>
</ul>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p>La  práctica del <strong>pranayama</strong> (en especial la respiración alternada) estimula la actividad armoniosa y equilibrada de los dos hemisferios cerebrales. Recientemente se ha demostrado  que en forma normal el ser humano respira inconscientemente  alternando períodos en los que prevalecen por un lado las estructuras del aparato respiratorio (nariz, la comunicación entre las fosas nasales y la laringe, los bronquios, pulmones, el hemidiafragma y el hemitórax) a periodos en los que prevalecen las del lado opuesto.</p>
<p>Con respecto a estos periodos se ha observado una mayor actividad del hemisferio cerebral contrario. Se sabe que los dos hemisferios se especializan en algunas funciones específicas, como por ejemplo:</p>
<ul>
<li>Hemisferio derecho —&gt;  sentido musical, síntesis, creatividad e inventiva artística.</li>
<li>Hemisferio izquierdo  —&gt; lenguaje, análisis, operaciones lógicas.</li>
</ul>
<p>Mediante  un procedimiento consciente, el <strong>pranayama</strong> activa la función alterna de la respiración estimulando rítmicamente los dos hemisferios y facilitando finalmente su actividad integrada.</p>
<p>Se ha  destacado que la práctica constante de la <strong>meditación</strong> modifica de manera significativa la actividad eléctrica del cerebro. Normalmente, la corteza cerebral tiene una actividad eléctrica que puede registrarse por medio de un encefalograma (EEG) con base en la actividad que desarrolla el cerebro.</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p><strong>Ondas ß</strong> -&gt; (&gt;14 ciclos/segundo): estado de vigilia, atención focalizada y sueño con  sueños (sueño REM).</p>
<p><strong>Ondas σ</strong> -&gt;(&gt;8 &#8211; 14 ciclos/segundo): ojos cerrados, relajamiento, sueño profundo.</p>
<p><strong>Ondas θ</strong> -&gt; (&gt;4 &#8211; 7 ciclos/segundo): sueño profundo, estados alucinógenos o de gran creatividad,  estados de agitación.</p>
<p><strong>Ondas δ</strong> -&gt;(&gt; 0.5 &#8211; 6 ciclos/segundo): algunas fases del sueño.</p>
<p><br class="spacer_" /></p>
<p>La práctica de la  meditación ha permitido registrar un predominio de:</p>
<p><strong>Ondas  σ</strong>: amplias  y estables incluso con los  ojos abiertos que se relacionan con estados de calma, serenidad y bienestar.</p>
<p><strong>Ondas  θ</strong>: relacionadas con descargas imprevistas, con expansiones repentinas de la  conciencia (iluminaciones, samadhi).</p>
<p>La  meditación se puede valer de técnicas accesorias como los<strong> yentram, mandalas</strong> (esquemas para guiar y focalizar  los itinerarios de la mente fuera de sus trayectorias comunes) y mantram (sonidos y vocalizaciones silábicas que sintonizan la actividad de los diferentes planos de la mente, unificándolos).</p>
<p>Como es natural, la mente humana no conoce directamente las modificaciones que el yoga induce sobre el cerebro y sobre su actividad biológica, bioquímica y eléctrica. Sin embargo, ella experimenta variaciones del estado de sí misma, es decir, hace una experiencia directa de sí misma en diversas situaciones y, sobre todo, aprende sus mismas modalidades de funcionamiento.</p>
<p>De esta manera, la práctica del yoga enseña a percibir en la profundidad de nuestra mente  el lugar donde se generan los pensamientos, las causas y los efectos de estos.</p>
<p>Poco a  poco se va disciplinando y su dominio no resulta entonces “<em>más difícil que  controlar el viento</em>”.</p>
<p>En un cierto momento en este camino puede suceder que uno se dé cuenta que se puede observar el fluir de los propios pensamientos a manera de un observador externo. Resulta frecuente también que podamos percatarnos que para ahorrar energía  y buscar seguridad nuestra mente trata siempre de usar los mismos esquemas de pensamiento. Sucede entonces que la mente afronta las diversas problemáticas que la vida presenta al individuo proponiendo siempre el mismo tipo de respuestas. Naturalmente, esto limita en gran medida el resultado de su actividad y la bondad de sus soluciones. Nos hacemos conscientes al mismo tiempo de todas las justificaciones ficticias que la mente es capaz de construir para justificar cualquiera de nuestras conductas.</p>
<p>Pero en realidad si se logra liberar la mente de las trabas de estos estereotipos de pensamiento (que desgraciadamente se convierten en estereotipos de comportamiento) nos damos cuenta de que sus potencialidades son casi infinitas.</p>
<p>La mente puede usarse al tope de su rendimiento y concentración para crear soluciones y obras totalmente nuevas para favorecer a la sociedad y a nosotros mismos; puede “activarse” o “separarse” a nuestra voluntad y no ser ella la que tome la delantera “como resultado de su naturaleza agitada o irritable”.</p>
<p>El individuo aprende a convertir o, mejor aún, a “transmutar” los pensamientos negativos y pesimistas en pensamientos positivos y optimistas y, a través de ellos, también sus sentimientos. Esto es un ejemplo  verdadero y apropiado de<strong> alquimia mental</strong>, cuya  realización puede ayudar al ser humano a transformar su propia vida.</p>
<p>Lo anterior se ve favorecido por el hecho de seguir un proceso interior, de búsqueda espiritual y por la práctica de ciertas disciplinas del yoga, entre las cuales probablemente la más importante es la meditación, para la que es apropiado prepararse por medio de algunas disciplinas preliminares.</p>
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		<title>Para entender algunos términos del sánscrito Bhúmikatva,anavasthitatva y Yoga yashistha</title>
		<link>http://www.revistayogayoghismo.com/articulos/para-entender-algunos-terminos-del-sanscrito-bhumikatvaanavasthitatva-y-yoga-yashistha</link>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 03:51:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>webmaster</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Iniciación]]></category>

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		<description><![CDATA[El Yoga es una práctica filosófica y ascética muy antigua. Se podría decir que durante milenios cientos de generaciones la han vivido y generado una abrumadora experiencia, que las nuevas generaciones no deberían subestimarla, por el contrario, sería recomendable acceder a ella pues es una información fresca y valiosa.
Cualquier tipo de duda que surja hoy, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El Yoga es una práctica filosófica y ascética muy antigua. Se podría decir que durante milenios cientos de generaciones la han vivido y generado una abrumadora experiencia, que las nuevas generaciones no deberían subestimarla, por el contrario, sería recomendable acceder a ella pues es una información fresca y valiosa.</p>
<p>Cualquier tipo de duda que surja hoy, sin duda hace cientos, y a veces miles de años, alguien hizo preguntas, cuyas respuestas fueron claras, concisas y expresadas por un experto en la materia.</p>
<p>Al parecer, la práctica de esta técnica nos confronta con los mismos</p>
<p>obstáculos, incluso aparecen en nuestras mentes dudas similares a las de los antiguos. Aunque quinientos o mil años separen a un practicante de otro, las dudas son tan contemporáneas que pudieran provenir del mismo individuo.</p>
<p>El presente escrito está construido en torno de tres antiguas reflexiones, de  por</p>
<p>lo menos dos mil años. Dos de ellas son básicamente palabras usadas con</p>
<p>frecuencia entre los Yoghis. La tercera es una reflexión de un texto clásico.</p>
<h2>Bhúmikatva</h2>
<p>Es un concepto que encierra la noción de que ha existido una</p>
<p>falla o error en la práctica del Yoga; que no se han alcanzado bases sólidas ni habido un desarrollo continuo de esa práctica, creándose en el practicante un sentimiento de que es imposible alcanzar la realización.</p>
<p>Es común encontrar a practicantes con el sentimiento Bhúmikatva. Ellos consideran que no es posible experimentar el Samadhi, y que si existe sólo pueden acceder a él los elegidos, los designados por alguna fuerza extraña o por un acto de suerte.</p>
<p>Recordemos que el trabajo del Yoga se basa en el trabajo sobre la mente, pero ésta es lo más escurridizo que hay. Es difícil de atrapar, de entender; es astuta y siempre está a la defensiva, con argumentos que justifican o descalifican cualquier cosa.</p>
<p>El trabajo del Yoga no es ni sencillo, ni fácil, mas bien es complejo y difícil, pero no imposible, y menos aún para elegidos. Es un método de control mental, ideado para gente común y corriente, como tú.. Son muchos más los que han alcanzado el Samadhi de los que te puedes imaginar.</p>
<p>Bhúmikatva se puede originar por diferentes causas. Si el practicante está en el centro del problema, él es el afectado. Cabe mencionar que un falso maestro puede desencadenar este sentimiento en el practicante; las razones son obvias.</p>
<p>Los entendidos en la ciencia del Yoga, ante este tipo de desmoralización recomiendan que el practicante se relaje, que no se obsesione en alcanzar ningún objetivo en especial, que fluya y que si llegara a alcanzar algo, será por añadidura o como consecuencia de la práctica.</p>
<p>Es importante recordar que el Yoga es un medio y no un fin, lo cual quiere decir que todas las prácticas del Yoga deben utilizarse sólo como herramientas. El practicante no debe apegarse al instrumental, ni a lo que se puede alcanzar con la puesta en marcha de las técnicas del Yoga.</p>
<h2>Anavasthitatva</h2>
<p>Esta palabra significa que existe estabilidad para continuar la práctica del Yoga, ante el sentimiento o sensación de que no es necesario seguir, cuando se considera que se ha llegado al punto más sublime del Samadhi.</p>
<p>Tal error es frecuente entre los practicantes que han trabajado poco sobre</p>
<p>el “ego”. Una percepción de este tipo es una de las trampas que tiende</p>
<p>la mente, vía el ego, para evitar que el trabajo sea realizado hasta el fin.</p>
<p>Con una deficiente supervisión del preceptor espiritual, una persona puede llegar a incurrir el tal error. El Maestro es el único que puede certificar el</p>
<p>nivel en el que se encuentra; si ha realizado satisfactoriamente el Samadhi.</p>
<p>En Occidente es frecuente encontrarse con falsos iluminados, que predican</p>
<p>las bondades de una realidad que no han experimentado. Hacen gala de una</p>
<p>buena soberbia, de un orgullo desmedido y de una inseguridad a flor de piel.</p>
<h2>Yoga Yashistha</h2>
<p>Es un antiguo y extenso texto de la Vedanta Advaita. Es  uno de los libros que,</p>
<p>con total claridad, hablan del Yoga y de la cantidad de trucos y trampas</p>
<p>que tiende la mente, para evitar ser controlada.</p>
<p>Con relación al trabajo del Yoga y del Yoghi, en el <em>Vashistha</em> se dice:</p>
<p>“Aunque uno se dedique a cualquier tipo de práctica espiritual y tenga a los</p>
<p>mismos dioses por maestros, la liberación (Samadhi) sólo consiste en la</p>
<p>cesación de los pensamientos.”</p>
<p>Desde mi punto de vista, percibo una contundencia en lo expresado, pues</p>
<p>muchos de los practicantes de Yoga suelen tener o una práctica religiosa o pertenecen a x o y movimiento, orden, u organización espiritual que confunde el grado, jerarquía o estatus interno, propio de la organización, con el desarrollo obtenido en el Yoga. En algunos casos se homologa el grado —alto dignatario de x organización— con la iluminación.</p>
<p>Lo anterior no es la norma, sino que se observa un desfase entre el</p>
<p>título alcanzado en la organización con el desarrollo en la practica del Yoga, y que se evidencia que el trabajo sobre el control de la mente es aun muy primario, aunque posee un alto reconocimiento dentro del grupo que representa.</p>
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		<title>Sri Aurobindo:el Yoga supramental, su legado</title>
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		<pubDate>Mon, 25 Jan 2010 03:49:25 +0000</pubDate>
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				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia]]></category>
		<category><![CDATA[Sabiduría]]></category>

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		<description><![CDATA[Sri Aurobindo: puente entre Oriente y Occidente
Sri  Aurobindo, poeta, yogui y constructor fundamental de una nueva época cultural, es considerado como un personaje singular del yoga mundial, así como un puente entre Oriente y Occidente.
Dada su visión de futuro, definió un mundo que no figuraba en ningún marco teórico de su época, al que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>Sri Aurobindo: puente entre Oriente y Occidente</h4>
<p><strong>Sri  Aurobindo</strong>, poeta, yogui y constructor fundamental de una nueva época cultural, es considerado como un personaje singular del yoga mundial, así como un puente entre Oriente y Occidente.</p>
<p>Dada su visión de futuro, definió un mundo que no figuraba en ningún marco teórico de su época, al que llamó supramental. Su propuesta de un yoga integral significó ir más allá de la mente, de la transformación.</p>
<h2>Abreva la cultura occidental</h2>
<p>El padre de Aurobindo fue un médico, graduado en Inglaterra, quien asimiló a tal punto la cultura inglesa, que desechó toda idea de que sus hijos conociesen la cultura de India&#8221; y  obtuvieran educación religiosa, a fin que ellos mismos escogieran —si querían y cuando tuviesen edad de decidir— su propia religión. Así, desde niño, y durante trece años, Aurobindo vivió en Inglaterra, un periodo de su vida en el que no pisa su país, ni ve a sus padres.</p>
<h2>El camino a la mente universal</h2>
<p>En 1892, a la edad de veinte años — Aurobindo nació en Calcuta, India, el 15 de agosto de 1872—, se embarca con rumbo a su tierra natal. Una vez instalado en ella, y después de resolver su manutención mediante un trabajo en la corte e interiorizarse de la situación política de su país, decide escribir artículos contra el Imperio Británico, con lo que inició su participación en el cambio revolucionario de su nación.</p>
<p>Lo paradójico, sin embargo, es que su misma vocación revolucionaria se convertirá en el detonante de su acercamiento al mundo espiritual. Cuando un amigo le aconsejó practicar yoga, él se opuso: &#8220;el yoga que exige que yo abandone el mundo, no está hecho para mí; el solitario que deja al mundo entregado a su suerte es una cosa casi repugnante&#8221;.</p>
<p>En una ocasión, en plena actividad revolucionaria, previa a la prisión, uno de sus hermanos, Barin, enfermó de gravedad. Casualmente, pasó frente a su casa un monje errante, pidiendo de comer, según era la costumbre, quien al ver a Barin temblando de fiebre pidió un vaso de agua, trazó sobre el joven enfermo un signo y, pronunciando unas palabras desconocidas, le dio de beber y desapareció. No pasaron más de cinco minutos, cuando la fiebre del hermano había desaparecido.</p>
<p>Aurobindo ya había oído hablar de los poderes de tales ascetas, pero era la primera vez que tenia una experiencia directa. Reflexionó entonces que el yoga podía servir para algo más que evadirse del mundo.</p>
<h2>Encuentra a su maestro</h2>
<p>Abierta su mente a la exploración del camino del yoga, le sobrevino un encuentro fundamental: el 30 de diciembre de 1907 conoció al yogui Vishnú Bhaskar Lelé, a quien le planteó de manera directa su deseo de &#8220;practicar el yoga para actuar, no para renunciar, ni siquiera por el Nirvana, al mundo&#8221;.</p>
<p>Lelé le respondió: &#8220;Para usted no debería ser difícil, porque es un poeta&#8221;. Tras la inesperada respuesta, ambos se retiraron a un aposento aislado y permanecieron allí durante tres días. &#8220;El primer resultado —escribió Aurobindo— fue una serie de experiencias muy poderosas y radicales cambios de consciencia que eran completamente contrarios a mis propias ideas, y me hicieron ver el mundo con prodigiosa intensidad”. En tres días quedé libre.</p>
<p>“A partir de ese momento, el ser mental en mí se convirtió en una inteligencia libre, una mente universal. Ya no era un ser limitado al círculo estrecho de los pensamientos personales, como un obrero en una fabrica de pensamientos, sino un receptor de conocimiento que recibía centenares de reinos del ser, libre de elegir lo que quisiere en ese vasto imperio de visión, en ese vasto imperio de pensamiento”.</p>
<p>En el amanecer del 4 de mayo de 1908 la policía británica apresó a Aurobindo: &#8220;Cuando fui detenido&#8230; mi fe se sintió vacilante, no conseguía penetrar sus designios&#8230; Pasó primero un día, luego otro. Al tercer día, una voz se hizo oír dentro de mí: Espera y mira, dijo. Entonces recobre la calma y esperé&#8230; Recordé que un mes antes de mi arresto, un llamado interior me había ordenado abandonar la actividad y dirigir mi atención al interior de mí mismo”.</p>
<p>Tras un largo proceso jurídico, en mayo de 1909 fue absuelto y puesto en libertad. Se instaló por unos meses en Chandernagore. En 1910 arribó a Pondichery, su lugar de destino, del cual ya no se movería.</p>
<h2>Crea el Yoga Integral</h2>
<p>En 1914, tras cuatro años de retiro espiritual, retomó su actividad literaria e inició la publicación mensual de una revista de filosofía, Arya, en la que expuso su visión del avance de la humanidad hacia la unidad y la armonía. Durante seis años, hasta 1920, publicó de modo continuo casi toda su obra escrita, más de cinco mil paginas. Escribía de manera singular; no un libro tras otro, sino cuatro y aun seis al mismo tiempo, sobre los temas más diversos, los que eran entregados como capítulos, entre ellos, Síntesis del yoga, en el que describe las etapas y las experiencias del Yoga integral.</p>
<p>Dedicará, a partir de 1920, treinta años de su vida a redactar esa prodigiosa epopeya de 23.813 versos, el Savitri, concebido como un quinto Veda, en el cual expone sus experiencias de los mundos de lo alto y lo bajo, sus batallas en el subconsciente y en el inconsciente, y toda la historia oculta de la evolución terrestre y universal, incluso su visión de los tiempos futuros.</p>
<h2>Encuentro con “La Madre”</h2>
<p>Con admirable sincronicidad, como ya otras veces había ocurrido en la vida de Aurobindo, aparece madame Mirra Richard, &#8220;La Madre&#8221;, en 1920, una persona que sería fundamental para completar el proceso y consolidar su obra.</p>
<p>“La Madre”, nacida en París el 21 de febrero de 1878, había alcanzado también, por su propio camino, la visión supramental. Sri Aurobindo y “La Madre” se entregaron a una serie de experiencias para &#8220;verificar&#8221; y &#8220;experimentar&#8221; lo que ambos habían descubierto sobre el cuerpo supramental: &#8220;&#8230; noche y día, por muchos años, más escrupulosamente de lo que el sabio verifica su teoría o método en el plano físico”.</p>
<h2>La última etapa de su vida</h2>
<p>El 24 de noviembre de 1926 inició un nuevo ciclo de su proceso. Para ejercerlo, determina que debe reclutarse en una habitación de su ashram, a fin de realizar su actividad con plena entrega. A ello dedicará los veinticuatro años siguientes, hasta el fin de su vida terrena. A pesar de estar recluido, no está aislado del mundo, sino en pleno contacto con él.</p>
<p>Sigue cotidianamente el acontecer del mundo, y pone su fuerza espiritual a favor del avance de la consciencia y del descenso de lo supramental. Desde ese momento, y hasta su muerte, Aurobindo sólo se contactó físicamente con sus discípulos tres veces cada año, para entregar sus mensajes. Sri Aurobindo deja su cuerpo físico el 5 de diciembre de 1950.</p>
<h4>Aurobindo: destellos de su pensamiento</h4>
<p>ß Dios es complejo. Él no es simple; la tentación del intelecto humano es escoger el camino más corto y fácil hacia la naturaleza divina profesando exclusivamente uno de sus principios: conocimiento, amor o su palabra secreta. Delicia, Poder y Unidad son algunos de los nombres de Dios.</p>
<p>ß ¿Qué puede ser más divino que el Amor? Pero adorado y respetado exclusivamente es impotente para resolver las discordias del mundo. (…) Las discordias del mundo tienen que ser entendidas, aprovechadas y trasmutadas. El Amor debe llamar al Poder y al Conocimiento en el templo y sentarlos al lado de Él en una igualdad unificada, en la Unidad; el Poder debe inclinarse ante el yugo de la Luz y el Amor, antes de que realmente, él pueda hacer algo bueno de la raza.</p>
<p>ß No hay un  orgullo y una gloria mayor que ser el instrumento perfecto del Maestro.</p>
<p>ß Pero para ti hay una acción especial, una naturaleza propia y una energía individual. Síguela, como el ancho río que corriendo llega hasta su cauce, hasta que te lleve allí, donde está esa fuente, esa causa, ese origen infinito.</p>
<p>ß Conoce tu cuerpo como un vínculo de la Materia, y tu mente como un remolino en la Mente universal, y tu vida como un remanso de la Vida que es imperecedera. Conoce tu fuerza, como la de todos los seres, y tu conocimiento como vislumbre de la luz que no pertenece a ningún hombre, y tu trabajo, el que debes hacer para ti, liberarte del error de tu personalidad.</p>
<p>ß La intuición toma su propia forma solamente cuando uno va más allá de lo mental, en el dominio espiritual, porque solo allí ella puede salir completamente, detrás del velo, revelando su verdadera y completa naturaleza.</p>
<p>ß El principio de nuestro yoga es asumir, abreviar y completar este proceso. Es un esfuerzo para levantarnos lo más alto posible al nivel supramental y hacer descender su consciencia y poder en la mente, vida y cuerpo.</p>
<p>ß Yo no estoy de acuerdo con el punto de vista de que el mundo es una ilusión, mithyã. El Brahman está aquí al igual que en el Absoluto supracósmico. Lo que tenemos que vencer es la ignorancia que nos ciega y previene de realizar a Brahman en el mundo, tanto como más allá de él, y la verdadera naturaleza de la existencia.</p>
<p>ß La explicación en India del destino es karma. Nosotros mismos somos nuestro destino a través de nuestras acciones, pero el destino creado por nosotros nos doblega; porque lo que hemos sembrado lo debemos recoger en esta vida o en alguna otra.</p>
<p>El superhombre es el ser consciente en el cual su emancipación es completa por su levantamiento a la estación por encima de los límites de la mente. Él puede determinar su acción en completo acuerdo con un estado de alerta que percibe todas las fuerzas actuando en, sobre y alrededor de él, siendo capaz de usarlas, determinarlas y establecerlas en vez de tolerarlas.</p>
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