Suscribción Revista Yoga Yoghismo México

Sección: Artículos | Fecha: 24 Enero de 2010

Sri Aurobindo:el Yoga supramental, su legado

Temas:

Sri Aurobindo: puente entre Oriente y Occidente

Sri Aurobindo, poeta, yogui y constructor fundamental de una nueva época cultural, es considerado como un personaje singular del yoga mundial, así como un puente entre Oriente y Occidente.

Dada su visión de futuro, definió un mundo que no figuraba en ningún marco teórico de su época, al que llamó supramental. Su propuesta de un yoga integral significó ir más allá de la mente, de la transformación.

Abreva la cultura occidental

El padre de Aurobindo fue un médico, graduado en Inglaterra, quien asimiló a tal punto la cultura inglesa, que desechó toda idea de que sus hijos conociesen la cultura de India” y obtuvieran educación religiosa, a fin que ellos mismos escogieran —si querían y cuando tuviesen edad de decidir— su propia religión. Así, desde niño, y durante trece años, Aurobindo vivió en Inglaterra, un periodo de su vida en el que no pisa su país, ni ve a sus padres.

El camino a la mente universal

En 1892, a la edad de veinte años — Aurobindo nació en Calcuta, India, el 15 de agosto de 1872—, se embarca con rumbo a su tierra natal. Una vez instalado en ella, y después de resolver su manutención mediante un trabajo en la corte e interiorizarse de la situación política de su país, decide escribir artículos contra el Imperio Británico, con lo que inició su participación en el cambio revolucionario de su nación.

Lo paradójico, sin embargo, es que su misma vocación revolucionaria se convertirá en el detonante de su acercamiento al mundo espiritual. Cuando un amigo le aconsejó practicar yoga, él se opuso: “el yoga que exige que yo abandone el mundo, no está hecho para mí; el solitario que deja al mundo entregado a su suerte es una cosa casi repugnante”.

En una ocasión, en plena actividad revolucionaria, previa a la prisión, uno de sus hermanos, Barin, enfermó de gravedad. Casualmente, pasó frente a su casa un monje errante, pidiendo de comer, según era la costumbre, quien al ver a Barin temblando de fiebre pidió un vaso de agua, trazó sobre el joven enfermo un signo y, pronunciando unas palabras desconocidas, le dio de beber y desapareció. No pasaron más de cinco minutos, cuando la fiebre del hermano había desaparecido.

Aurobindo ya había oído hablar de los poderes de tales ascetas, pero era la primera vez que tenia una experiencia directa. Reflexionó entonces que el yoga podía servir para algo más que evadirse del mundo.

Encuentra a su maestro

Abierta su mente a la exploración del camino del yoga, le sobrevino un encuentro fundamental: el 30 de diciembre de 1907 conoció al yogui Vishnú Bhaskar Lelé, a quien le planteó de manera directa su deseo de “practicar el yoga para actuar, no para renunciar, ni siquiera por el Nirvana, al mundo”.

Lelé le respondió: “Para usted no debería ser difícil, porque es un poeta”. Tras la inesperada respuesta, ambos se retiraron a un aposento aislado y permanecieron allí durante tres días. “El primer resultado —escribió Aurobindo— fue una serie de experiencias muy poderosas y radicales cambios de consciencia que eran completamente contrarios a mis propias ideas, y me hicieron ver el mundo con prodigiosa intensidad”. En tres días quedé libre.

“A partir de ese momento, el ser mental en mí se convirtió en una inteligencia libre, una mente universal. Ya no era un ser limitado al círculo estrecho de los pensamientos personales, como un obrero en una fabrica de pensamientos, sino un receptor de conocimiento que recibía centenares de reinos del ser, libre de elegir lo que quisiere en ese vasto imperio de visión, en ese vasto imperio de pensamiento”.

En el amanecer del 4 de mayo de 1908 la policía británica apresó a Aurobindo: “Cuando fui detenido… mi fe se sintió vacilante, no conseguía penetrar sus designios… Pasó primero un día, luego otro. Al tercer día, una voz se hizo oír dentro de mí: Espera y mira, dijo. Entonces recobre la calma y esperé… Recordé que un mes antes de mi arresto, un llamado interior me había ordenado abandonar la actividad y dirigir mi atención al interior de mí mismo”.

Tras un largo proceso jurídico, en mayo de 1909 fue absuelto y puesto en libertad. Se instaló por unos meses en Chandernagore. En 1910 arribó a Pondichery, su lugar de destino, del cual ya no se movería.

Crea el Yoga Integral

En 1914, tras cuatro años de retiro espiritual, retomó su actividad literaria e inició la publicación mensual de una revista de filosofía, Arya, en la que expuso su visión del avance de la humanidad hacia la unidad y la armonía. Durante seis años, hasta 1920, publicó de modo continuo casi toda su obra escrita, más de cinco mil paginas. Escribía de manera singular; no un libro tras otro, sino cuatro y aun seis al mismo tiempo, sobre los temas más diversos, los que eran entregados como capítulos, entre ellos, Síntesis del yoga, en el que describe las etapas y las experiencias del Yoga integral.

Dedicará, a partir de 1920, treinta años de su vida a redactar esa prodigiosa epopeya de 23.813 versos, el Savitri, concebido como un quinto Veda, en el cual expone sus experiencias de los mundos de lo alto y lo bajo, sus batallas en el subconsciente y en el inconsciente, y toda la historia oculta de la evolución terrestre y universal, incluso su visión de los tiempos futuros.

Encuentro con “La Madre”

Con admirable sincronicidad, como ya otras veces había ocurrido en la vida de Aurobindo, aparece madame Mirra Richard, “La Madre”, en 1920, una persona que sería fundamental para completar el proceso y consolidar su obra.

“La Madre”, nacida en París el 21 de febrero de 1878, había alcanzado también, por su propio camino, la visión supramental. Sri Aurobindo y “La Madre” se entregaron a una serie de experiencias para “verificar” y “experimentar” lo que ambos habían descubierto sobre el cuerpo supramental: “… noche y día, por muchos años, más escrupulosamente de lo que el sabio verifica su teoría o método en el plano físico”.

La última etapa de su vida

El 24 de noviembre de 1926 inició un nuevo ciclo de su proceso. Para ejercerlo, determina que debe reclutarse en una habitación de su ashram, a fin de realizar su actividad con plena entrega. A ello dedicará los veinticuatro años siguientes, hasta el fin de su vida terrena. A pesar de estar recluido, no está aislado del mundo, sino en pleno contacto con él.

Sigue cotidianamente el acontecer del mundo, y pone su fuerza espiritual a favor del avance de la consciencia y del descenso de lo supramental. Desde ese momento, y hasta su muerte, Aurobindo sólo se contactó físicamente con sus discípulos tres veces cada año, para entregar sus mensajes. Sri Aurobindo deja su cuerpo físico el 5 de diciembre de 1950.

Aurobindo: destellos de su pensamiento

ß Dios es complejo. Él no es simple; la tentación del intelecto humano es escoger el camino más corto y fácil hacia la naturaleza divina profesando exclusivamente uno de sus principios: conocimiento, amor o su palabra secreta. Delicia, Poder y Unidad son algunos de los nombres de Dios.

ß ¿Qué puede ser más divino que el Amor? Pero adorado y respetado exclusivamente es impotente para resolver las discordias del mundo. (…) Las discordias del mundo tienen que ser entendidas, aprovechadas y trasmutadas. El Amor debe llamar al Poder y al Conocimiento en el templo y sentarlos al lado de Él en una igualdad unificada, en la Unidad; el Poder debe inclinarse ante el yugo de la Luz y el Amor, antes de que realmente, él pueda hacer algo bueno de la raza.

ß No hay un orgullo y una gloria mayor que ser el instrumento perfecto del Maestro.

ß Pero para ti hay una acción especial, una naturaleza propia y una energía individual. Síguela, como el ancho río que corriendo llega hasta su cauce, hasta que te lleve allí, donde está esa fuente, esa causa, ese origen infinito.

ß Conoce tu cuerpo como un vínculo de la Materia, y tu mente como un remolino en la Mente universal, y tu vida como un remanso de la Vida que es imperecedera. Conoce tu fuerza, como la de todos los seres, y tu conocimiento como vislumbre de la luz que no pertenece a ningún hombre, y tu trabajo, el que debes hacer para ti, liberarte del error de tu personalidad.

ß La intuición toma su propia forma solamente cuando uno va más allá de lo mental, en el dominio espiritual, porque solo allí ella puede salir completamente, detrás del velo, revelando su verdadera y completa naturaleza.

ß El principio de nuestro yoga es asumir, abreviar y completar este proceso. Es un esfuerzo para levantarnos lo más alto posible al nivel supramental y hacer descender su consciencia y poder en la mente, vida y cuerpo.

ß Yo no estoy de acuerdo con el punto de vista de que el mundo es una ilusión, mithyã. El Brahman está aquí al igual que en el Absoluto supracósmico. Lo que tenemos que vencer es la ignorancia que nos ciega y previene de realizar a Brahman en el mundo, tanto como más allá de él, y la verdadera naturaleza de la existencia.

ß La explicación en India del destino es karma. Nosotros mismos somos nuestro destino a través de nuestras acciones, pero el destino creado por nosotros nos doblega; porque lo que hemos sembrado lo debemos recoger en esta vida o en alguna otra.

El superhombre es el ser consciente en el cual su emancipación es completa por su levantamiento a la estación por encima de los límites de la mente. Él puede determinar su acción en completo acuerdo con un estado de alerta que percibe todas las fuerzas actuando en, sobre y alrededor de él, siendo capaz de usarlas, determinarlas y establecerlas en vez de tolerarlas.

Queremos conocer tu opinión...

Diplomado de sanacin superiorSanacin reconectivaZinioSiguenos TwitterHazte fan en FacebookYo Hago Yoga

Revista Yoga Yoghismo - Sede Insurgentes: Insurgentes Sur 550, Piso 10,casi esquina con Viaducto, Col.Roma Sur, México DF. Tel. 4333- 0420

© Derechos Reservados Revista Yoga Yoghismo 2006-2010

Desarrollo Web : Productividad Web

Powered by WordPress