Sección: Artículos | Fecha: 24 Enero de 2010
Para entender algunos términos del sánscrito Bhúmikatva,anavasthitatva y Yoga yashistha
Temas: Conciencia • Iniciación
El Yoga es una práctica filosófica y ascética muy antigua. Se podría decir que durante milenios cientos de generaciones la han vivido y generado una abrumadora experiencia, que las nuevas generaciones no deberían subestimarla, por el contrario, sería recomendable acceder a ella pues es una información fresca y valiosa.
Cualquier tipo de duda que surja hoy, sin duda hace cientos, y a veces miles de años, alguien hizo preguntas, cuyas respuestas fueron claras, concisas y expresadas por un experto en la materia.
Al parecer, la práctica de esta técnica nos confronta con los mismos
obstáculos, incluso aparecen en nuestras mentes dudas similares a las de los antiguos. Aunque quinientos o mil años separen a un practicante de otro, las dudas son tan contemporáneas que pudieran provenir del mismo individuo.
El presente escrito está construido en torno de tres antiguas reflexiones, de por
lo menos dos mil años. Dos de ellas son básicamente palabras usadas con
frecuencia entre los Yoghis. La tercera es una reflexión de un texto clásico.
Bhúmikatva
Es un concepto que encierra la noción de que ha existido una
falla o error en la práctica del Yoga; que no se han alcanzado bases sólidas ni habido un desarrollo continuo de esa práctica, creándose en el practicante un sentimiento de que es imposible alcanzar la realización.
Es común encontrar a practicantes con el sentimiento Bhúmikatva. Ellos consideran que no es posible experimentar el Samadhi, y que si existe sólo pueden acceder a él los elegidos, los designados por alguna fuerza extraña o por un acto de suerte.
Recordemos que el trabajo del Yoga se basa en el trabajo sobre la mente, pero ésta es lo más escurridizo que hay. Es difícil de atrapar, de entender; es astuta y siempre está a la defensiva, con argumentos que justifican o descalifican cualquier cosa.
El trabajo del Yoga no es ni sencillo, ni fácil, mas bien es complejo y difícil, pero no imposible, y menos aún para elegidos. Es un método de control mental, ideado para gente común y corriente, como tú.. Son muchos más los que han alcanzado el Samadhi de los que te puedes imaginar.
Bhúmikatva se puede originar por diferentes causas. Si el practicante está en el centro del problema, él es el afectado. Cabe mencionar que un falso maestro puede desencadenar este sentimiento en el practicante; las razones son obvias.
Los entendidos en la ciencia del Yoga, ante este tipo de desmoralización recomiendan que el practicante se relaje, que no se obsesione en alcanzar ningún objetivo en especial, que fluya y que si llegara a alcanzar algo, será por añadidura o como consecuencia de la práctica.
Es importante recordar que el Yoga es un medio y no un fin, lo cual quiere decir que todas las prácticas del Yoga deben utilizarse sólo como herramientas. El practicante no debe apegarse al instrumental, ni a lo que se puede alcanzar con la puesta en marcha de las técnicas del Yoga.
Anavasthitatva
Esta palabra significa que existe estabilidad para continuar la práctica del Yoga, ante el sentimiento o sensación de que no es necesario seguir, cuando se considera que se ha llegado al punto más sublime del Samadhi.
Tal error es frecuente entre los practicantes que han trabajado poco sobre
el “ego”. Una percepción de este tipo es una de las trampas que tiende
la mente, vía el ego, para evitar que el trabajo sea realizado hasta el fin.
Con una deficiente supervisión del preceptor espiritual, una persona puede llegar a incurrir el tal error. El Maestro es el único que puede certificar el
nivel en el que se encuentra; si ha realizado satisfactoriamente el Samadhi.
En Occidente es frecuente encontrarse con falsos iluminados, que predican
las bondades de una realidad que no han experimentado. Hacen gala de una
buena soberbia, de un orgullo desmedido y de una inseguridad a flor de piel.
Yoga Yashistha
Es un antiguo y extenso texto de la Vedanta Advaita. Es uno de los libros que,
con total claridad, hablan del Yoga y de la cantidad de trucos y trampas
que tiende la mente, para evitar ser controlada.
Con relación al trabajo del Yoga y del Yoghi, en el Vashistha se dice:
“Aunque uno se dedique a cualquier tipo de práctica espiritual y tenga a los
mismos dioses por maestros, la liberación (Samadhi) sólo consiste en la
cesación de los pensamientos.”
Desde mi punto de vista, percibo una contundencia en lo expresado, pues
muchos de los practicantes de Yoga suelen tener o una práctica religiosa o pertenecen a x o y movimiento, orden, u organización espiritual que confunde el grado, jerarquía o estatus interno, propio de la organización, con el desarrollo obtenido en el Yoga. En algunos casos se homologa el grado —alto dignatario de x organización— con la iluminación.
Lo anterior no es la norma, sino que se observa un desfase entre el
título alcanzado en la organización con el desarrollo en la practica del Yoga, y que se evidencia que el trabajo sobre el control de la mente es aun muy primario, aunque posee un alto reconocimiento dentro del grupo que representa.






