Sección: Artículos | Fecha: 24 Enero de 2010
El Yoga me enseñó a colaborar con mis empleados
Entrevista
“El cielo está aquí” en la tierra, una afirmación del empresario
Jorge Selmen
, quien asegura que la “espiritualidad del individuo viene después de satisfacer las necesidades básicas: alimento, techo y vestido”.
“Quieres tener tiempo para meditar, genera dinero”, recomienda este empresario “discotequero” que ronda la media centuria, y quien desde hace doce años practica el Yoga, con disciplina, gracias a la recomendación de su guía espiritual.
Para este empresario que gusta de la “arquitectura sagrada”, materia y espíritu no están separados, por el contrario, él sostiene la “necesidad de generar riqueza, pero cuyo impulso sea el deseo de compartir”, ya que recibir para compartir son las dos aristas que llevan a una “vida plena, llena de gozo, cuya esencia es el servicio” a la humanidad.
“Cuando empiezas a integrar el deseo de recibir para compartir te vuelves un mago”, ¿por qué?, “porque te transformas a ti mismo y a tu entorno”.
De la tiranía al amor empresarial
“Cuando descubrí el Yoga, estaba dedicado en cuerpo y alma a hacer dinero, creaba una empresa tras otra; y mi carácter correspondía de manera perfecta con mi quehacer empresarial: todos me temían, desde mis empleados hasta mis hijas. Era carnívoro, alcohólico social y un tirano empresarial”.
“Conforme pasa el tiempo y experimento la disciplina del Yoga, no sólo percibo cómo mi cuerpo físico adquiere elasticidad, resistencia, mejor oxigenación y equilibrio hormonal, descubro también una nueva forma de ver la vida: poco a poco dejé la carne, el café y el cigarro; aprendí a controlar mi carácter tiránico”.
Jorge Selmen reconoce que nada le quitaba su carácter agresivo, hasta que inició la práctica del Yoga y su filosofía. “Cuando consumía carne era agresivo: despedía a un empleado al instante. Hoy no hay agresión. Controlo mi ira. Es hasta que dejo la carne —cuando mi dieta es vegetariana— que empiezo a controlar esos impulsos agresivos”.
¿Y el alcohol? Erradicar el consumo de todo tipo de tóxico es la base de la filosofía del Yoga, pero no “tenía la valentía para dejar la ingesta de alcohol. Lo hice cuando comprendí que debía dar ejemplo a mis hijas: un domingo comía con ellas y mi esposa. Pedí una cerveza. Mis gemelitas me piden y les sirvo un poco; pido otra y les sirvo más hasta que les dije ya no, pero la respuesta fue: tú llevas cuatro. Comprendí entonces que debía dar ejemplo; fue así como decidí ya no consumir alcohol”.
“Hoy no necesito alterarme con alcohol para sentirme feliz. Ese estado alterado lo vivo con la disciplina del Yoga y la meditación”.
“No necesitamos del alcohol para ser felices. Cambié radicalmente mis hábitos. Puedo decirles que no es lo mismo llegar a trabajar “crudo” o alcoholizado, a sobrio”.
Respeto hacia los empleados
El nuevo ambiente empresarial de recursos humanos establece la prioridad de facultar a los empleados, tratarlos como personas, incluso los directores y gerentes pasan a ser un miembro más del equipo laboral.
Expresamos lo anterior porque Jorge Selmen aseguró en entrevista con Yoga Yoghismo que no tuvo necesidad de empaparse de las teorías de recursos humanos para cambiar su actitud de tirano ante los empleados: el Yoga le permitió “transmutar la tiranía por amor en el trato con sus subalternos”.
“A través del Yoga me di cuenta que el amor puede más que el temor”, y que al practicarla me ayuda a controlar mis desequilibrios emocionales y nerviosos: ahora consulto a los empleados, les pido su opinión; los respeto”. ¿El resultado? “Realizan su trabajo con gusto, trabajan con mayor eficiencia y eficacia. Descubrí que la gente no funciona mediante el temor”.
Con mi actitud empresarial anterior, la gente me odiaba, hacía todo para quitarme de los altos puestos de ejecutivo: hoy colabora.
Cambio interno; cambio externo
“A un cambio interno corresponde un cambio externo”, una máxima que sin duda se cumple en Jorge Selmen, ya que no sólo posee una residencia construida con el método de la proporción áurea —“arquitectura sagrada”—, sino que cambió la productividad laboral de él y de sus empleados.
“Me convierto en más productivo; provocó eficiencia en mis subordinados. Me preocupo por las causas que frenan su rendimiento laboral. Antes consideraba a los empleados como máquinas que sólo debían obedecer”. Hoy pretendo ser un guía para mis empleados; les transmito mi experiencia de cambio de actitud ante la vida.
Este empresario “discotequero” recuerda cuando entraba a sus oficinas “sintiéndose Dios y feliz de ser un tirano, de que lo temieran”. Eso no es comparable con su situación actual en donde todo mundo lo saluda y le quiere. La gente percibe y habla de su cambio personal.
En entrevista, Jorge Selmen envío un mensaje a sus colegas empresarios, dijo: “Si todos los empresarios sintieran en carne propia los efectos del cambio en su actitud de vida y empresarial con la práctica del yoga, sin duda que la asumirían como disciplina, ya que además de derramar luz y amor a los subalternos, ayudaríamos a crear un mundo mejor y más justo”.
“Quisiera que todos los empresarios asumieran un concepto de amor y servicio en sus creaciones empresariales, pues al hacerlo, en lugar de bloquear el flujo de dinero, éste se acrecentaría”.
“En mi historia como empresario, cuando empecé a compartir la riqueza, el flujo de dinero ha crecido de manera constante”.
En el camino del maestro
En su etapa actual de vida, nuestro entrevistado se ha afanado por buscar una nueva manera de obtener sus ingresos, desde regresar a su profesión de arquitecto, que lo ha acercado a la “arquitectura sagrada”, y a especializarse en medicina bioenergética, creada por un científico que trabajó en el proyecto Apolo XIII, con la que se ha curado cáncer, sida, entre otras enfermedades.
¿Su sueño? Crear tres clínicas de medicina bioenergética mediante un sistema de donaciones: cobro una terapia, regalo otra.
Jorge Selmen está convencido de que el cambio interno que vive se va a dar en todos los seres humanos. Para él el “cielo está aquí en la tierra”, pero hay que trabajar en sí mismo para lograrlo, sin temor a la riqueza material y espiritual. El efecto del cambio personal en los demás es como cuando “lanzas una piedra a una laguna y las ondas empiezan a expandirse”. Persistir y actuar, es la divisa.
Comentarios (1)







muy bueno…me quede plop quizas voy hacer esto..ahora que busco una respuesta a mi cambio